Review It came from space and ate our brains: está mal, pero no tan mal


It came from space and ate our brains es un sencillo pero entretenido shooter desarrollado por Triangle Studios. Se puede jugar hasta con tres amigos.

Ya se encuentra disponible para PC (Steam), Xbox One, Nintendo Switch y PS4.

Marcianos al ataque

It came from space and ate our brains no cuenta con una historia en sí. Simplemente nos encontramos en un mundo invadido por diferentes tipos de alienígenas. ¿Nuestra misión? Obviamente acabar con todos ellos y librar al mundo de estos seres extraterrestres..

Muere, monstruo, muere

It came from space and ate our brains es un arcade de disparos que nos ofrece dos estilos de juego: campaña y supervivencia. El primero de ellos consta de seis niveles, mientras que en el segundo modo se incorporan algunos mapas adicionales. En cada instancia podremos seleccionar la dificultad de la partida: fácil, intermedia y difícil. Además, el  juego nos permite jugar en modo solitario o cooperativo (podremos añadir hasta tres amigos).

El objetivo del juego es bastante simple. En el modo campaña debemos concentrarnos en llegar a los distintos refugios (cada uno de ellos funciona además como punto para guardar la partida). Al final de cada mapa debemos enfrentarnos al “jefe”: un huevo gigante que, cada vez que le saquemos determinada cantidad de vida, nos enviará una horda de alienígenas. En cada uno de los niveles se repite exactamente el mismo patrón. Una vez que liquidemos al huevo gigante y pasemos al siguiente nivel todo se reiniciará de cero: la plata obtenida desaparecerá y nuestra súper-arma pasará a ser una vil pistola.

No sólo los niveles son excesivamente parecidos entre sí, sino que, desgraciadamente, la cantidad de aliens es escaza (en los primeros niveles sólo nos enfrentaremos a tres de ellos). Cada uno destaca por algún rasgo particular: movilidad hacia el costado, salto repentino, gigantes, etc. En caso de que finalmente logren acabar con nuestra vida, si estamos en modo cooperativo nuestro compañero podrá revivirnos. Si estamos solos, mala suerte: la partida finaliza.

En cada partida iniciaremos con tres corazones y una simple pistola. Hay varias armas disponibles (laser, metralleta, lanzacohetes, escopeta, etc.), las cuales podremos desbloquear a medida que vayamos consiguiendo dinero. Cada una de ellas se podrá mejorar hasta tres veces (la última mejora es casi imposible de conseguir por la cantidad de dinero que requiere).

A lo largo del mapa encontraremos distribuidos objetos que, tras explotarlos, nos proveerán de diversos elementos: plata, botiquín médico, mejoras rápidas de armas (que se irá a los segundos) o algunos  adicionales como bombas, escudos, vigas, entre otros. En caso de agarrar uno de ellos nuestro inventario pasará a estar lleno y no podremos tomar otro hasta gastar el equipado.

Una explosión de colores no es suficiente

Si bien el juego nos ofrece diversos escenarios (tanto en el modo Campaña como en Supervivencia) estos, rasgando algunas diferencias, se sienten muy similares entre sí. Tampoco ayuda el hecho de que la diversidad de los aliens sea escaza (y físicamente sean casi idénticos entre ellos).

Uno de los principales problemas que radica en este punto se presenta a la hora de jugar en modo cooperativo. Si queremos jugar con un solo amigo, la pantalla se divide en dos partes exactamente iguales (por un lado veremos nuestra “zona” y por el otro la de nuestro compañero). Esto resulta bastante incómodo para la vista –y por momentos hace que la atención en la partida se vea afectada–.

Como si fuese poco, si añadimos uno o dos amigos más, la pantalla queda dividida en cuatro partes (dos cuadrados arriba y dos abajo). De esta manera, nuestra visión queda reducida a una ínfima parte que no nos permite realmente visualizar de una manera eficaz nuestro entorno y complica, por ende, la jugabilidad.

Pese a estos puntos negativos, la ambientación del juego resulta atractiva visualmente: el contraste entre el fondo completamente gris y la explosión de colores que general las armas y algunos objetos sueltos conllevan a un equilibro casi perfecto, que decanta en una amena experiencia para la vista.

El aspecto sonoro también es un punto a destacar en esta entrega. Por momentos invadirá la partida una música enérgica, frenética, que explotará principalmente cuando estemos rodeados de la horda de aliens que amenazan con matarnos. Estos sonidos nos acompañarán en el destello de disparos, creando una escena de acción digna de película. 

Conclusión

It came from space… es una experiencia entretenida pero desgraciadamente es excesivamente reiterativa. Sin embargo, el hecho de que el juego sea tan corto (el modo Campaña dura cerca de 4 horas) hace que no se vuelva pesado y/o aburrido.

En fin: estamos frente a un juego divertido, pero sus escasas opciones terminan eclipsando la mayoría de los puntos positivos.

Eso sí, para disfrutar realmente la experiencia (y no querer abandonarlo al segundo nivel) es recomendable jugarlo con algún amigo (recuerden que en caso de añadir más, la experiencia se vuelve casi insoportable a nivel visual).

Yaki Nozdrin

Periodista y crítica de cine. Aficionada de los videojuegos. Siempre del lado Riquelme de la vida. Podría ver los capítulos de Friends en un bucle infinito y no aburrirme nunca. PD: El Centro de Desarrollo desearía recordarle que el cubo de compañía no puede hablar.

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