The Shore Review PC: Extrañando Jersey


El proyecto “fotorrealista” de terror lovecraftiano viene sumando algún zumbido en los confines gamer indies de internet. Hemos estado probando la beta y honestamente, de momento es una enorme decepción. Las razones son varias y contundentes y me atreveré a explicarlas intentando que esto no se lea como una hate review. Pero soy solo humano.

Una luz de 40 watts

Desde la web oficial del videojuego, leo que los desarrolladores prometen momentos que aún no sucedieron en mi run simplemente porque no sé cómo llegar. La jugabilidad es espantosa e irritante. Nuestro personaje puede saltar y correr, pero solo en ciertos terrenos. Dado que no es un mundo abierto y no tenemos disponible todo un mapa para explorar, solo disponemos de una serie de caminos expuestos en forma bastante lineal con obstáculos infranqueables. Podes saltar solo aquello que el desarrollador necesita que puedas saltar. Y nada mas. ¿Un escalón de 10 centímetros para ir a un lugar donde obviamente tenes que ir? No. No podes saltarlo. Tenes que encontrar el camino que desea el desarrollador que tal vez involucre un puzzle simple pero sin sentido en absoluto, como colocar algo en otra cosa sin ninguna relación que nos lleve a ese resultado.

Esto no sería un problema mayor. Es parte del diseño. Sin embargo, lo que sucede principalmente con The Shore es que es bastante injugable aun en low specs y cappeado a 30 fps. Por momentos siento que lo estoy jugando con un Pentium 4. No tengo claro que sea por su pronunciado fotorrealismo. En calidad gráfica baja no luce mejor que videojuegos similares que hayan salido hace una década. Videojuegos, dicho sea de paso, que mi PC puede manejar sin problemas. Y vamos al hecho específico: The Shore como dicta su nombre, ocurre principalmente en una costa. Hay poco mas que agua, barcos encallados, esqueletos,  un faro y piedra con una textura simple. No tiene sentido que funcione tan mal incluso siendo realmente fotorrealista. Entonces, transitar sus limitados caminos es sin duda una experiencia de tortura.

Selfie con Ctulhu

Andrew es un pescador que tras un evento inentendible ha perdido a su hija en una isla. A lo largo de toda la costa hay barcos encallados y destrozados. En su camino al faro encontrara tótems y lo que parecen ser  estatuillas con figuras monstruosas y grotescas. También dará cuenta de cartas, papeles y fotos que de a poco van organizando lo que sucedió y sucede en ese páramo triste y algo siniestro.

La desierta isla está habitada por seres sobrenaturales que ofrecen ayuda a Andrew a cambio de algo. Por lo pronto, su resquebrajada sanidad mental. Andrew tendrá que primero usar esa ayuda y luego huir de ella en un polémico cambio de género que mete el videojuego tras lo que podría ser el primer acto de The Shore.

Olvidalo, yo me voy

El homenaje a Lovecraft, uno mas en la historia del gaming, llamado The Shore es dos juegos en uno. El primero, aún con todas mis críticas, es un walking sim de “descubrir que carajo pasó”, recolectando pistas y resolviendo algún que otro rompecabezas sencillo que insisto, en general no tienen ningún sentido porque el juego no te ayuda para nada.

La segunda parte nos lleva a explorar escenarios medianamente enrevesados de los cuales vamos a tener que huir cuando nos ataquen los inmortales bichos lovecraftianos. A lo mas que podemos apostar es a stunnearlos. Y mejor que hayan aprendido bien el camino, o serán pollos.

Ambos juegos en el videojuego están realizados con una gran calidad artística que lamentablemente me costó mucho apreciar por lo flojo de la optimización general. Para ser un estudio pequeño, no es menor el objetivo logrado mas allá de los pormenores. Tanto visual como auditivamente, The Shore sorprende.

Si tan solo hubiera tenido una jugabilidad acorde quizás podríamos hablar de uno de esos indies que otros indies quieren imitar. Sin embargo, lo dificultoso de la exploración y lo enervante que es a nivel movimiento (lo cual aparte se hace aún peor a la hora de los bifes), convierten a The Shore en una sesión irritante que me hace recordar a otros cientos de videojuegos que te obligan a “ragequitear” por el suplicio en el que se convierte algo que debería ser entretenido.

REQUISITOS DEL SISTEMA
MÍNIMO: SO: 64-bit Windows 7 – Procesador: intel core i5 7400 / AMD Ryzen 5 3600 – Memoria: 8 GB de RAM
Gráficos: Nvidia GTX 1060 6GB – Almacenamiento: 15 GB de espacio disponible – Notas adicionales: Minimum Requirements may cause framedrops. –
RECOMENDADO: SO: 64-bit Windows 10 – Procesador: AMD Ryzen 7 3700X / Intel Core i7-7600K – Memoria: 12 GB de RAM – Gráficos: Nvidia GTX 1660 Super 6GB – Almacenamiento: 15 GB de espacio disponible

Conclusión

No se me ocurre una razón para adquirir este videojuego. 

Hay mejores homenajes a Lovecraft en el mundo del gaming, mejores walking sims y definitivamente mucho mejores survival horrors. La única razón sensata para comprar The Shore puede venir de la mano de bancar la escena independiente y que los seres sobrenaturales están muy bien logrados.

El F12 del teclado habrá sentido mas trabajo que nunca en las tres horas que me llevó el videojuego. Sacando eso, y la historia central, se entiende poco, se juega mal y encima necesitas la PC que puso al Rover en Marte para que te ande bien. Una decepción.

Hernan Castaño

Gamer de muchos años. Creador de la comunidad Old Gamers. Redactor.

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