Desde muy chico siempre quise tener un producto de Apple. Siempre fui muy fan de la ideología de la marca y de su forma de entender la tecnología, pero el salto directo a iPhone me parecía demasiado abrupto viniendo de Android, sobre todo porque el teléfono es el dispositivo con el que trabajo más horas y donde cualquier cambio impacta directamente en la rutina diaria.
Por eso decidí empezar por algo que me permitiera acercarme al ecosistema sin cambiar de golpe mi herramienta principal. Buscaba un dispositivo que sabía que me iba a servir, pero que no imaginaba cuánto iba a terminar usando con el tiempo. Ese producto fue el iPad Pro.
La compra fue a comienzos de 2025. En ese momento la duda era bastante clara: iPad Pro de 11 pulgadas o el de 12.9. Yo ya venía de usar una tablet de 11 pulgadas y necesitaba más espacio de pantalla para trabajar, así que la elección del tamaño fue bastante natural. Lo que sí generaba más dudas era la tecnología del panel.
En paralelo estaba el modelo más nuevo con pantalla OLED, pero como yo paso muchas horas con la pantalla estática -literalmente trabajando durante horas- me daba cierto miedo el tema del desgaste o retención de imagen. Por eso decidí ir por el iPad Pro 2022 con mini-LED, que sabía que era un panel de altísima calidad y con menos riesgos para mi tipo de uso.
| iPad Pro 12.9 (2022) | FICHA TÉCNICA |
|---|---|
| Dimensiones Peso Protección | 280.6 x 214.9 x 6.4 mm 682 g Cuerpo de aluminio |
| Chipset | Apple M2 (5 nm) Octa-core (4×3.49 GHz + 4 de eficiencia) Motor neuronal de 16 núcleos Apple GPU (10 núcleos) |
| Pantalla | – Tipo: Liquid Retina XDR mini-LED LCD, HDR10, Dolby Vision – Relación pantalla cuerpo: 85.4% – Tasa de Refresco máxima: 120Hz – Brillo (típico): 1000 nits – Brillo (pico): 1600 nits – Retroiluminación: 10000 LEDs con 2596 zonas de atenuación – Contraste: 1.000.000:1 – Tamaño: 12.9″ – Resolución y relación de aspecto: 2048 x 2732, 4:3 (~264 ppi) |
| Sonido | Cuatro altavoces |
| Cámaras traseras | – 12 MP, f/1.8, (angular), 1/3.0″, 1.22µm, dual pixel PDAF – 10 MP, f/2.4, 125° (ultra gran angular) TOF 3D LiDAR scanner (profundidad) |
| Video trasero | – 4K@60fps |
| Selfie | – 12 MP, f/2.4, 122° (ultra gran angular) |
| Video selfie | – 1080p@60fps |
| Colores | Silver, Space Gray |
| Software | iPadOS 26.3 |
| Memorias (RAM/ROM) | 128GB 8GB RAM, 256GB 8GB RAM, 512GB 8GB RAM, 1TB 16GB RAM, 2TB 16GB RAM. Memoria Nvme |
| Batería | Li-Po 10.758 mAh |
| Conectividad | Bluethooth 5.3, A2DP, LE, EDR / GPS, GLONASS, GALILEO, QZSS (WiFi + celular) / USB Type-C 4 (Thunderbolt 3), DisplayPort, conector magnético |
¿Qué iPad elegir? Cómo entender la gama sin volverse loco
Algo que me parece importante aclarar es que mi elección fue clara por mi uso, pero no necesariamente lo es para todo el mundo.
Por ejemplo, el iPad mini es ideal para quien quiere portabilidad extrema y consumo de contenido. Es el dispositivo perfecto para redes sociales, lectura y multimedia.
El iPad estándar es una gran opción si querés un iPad versátil, potente y equilibrado, con mayor pantalla que el mini sin ir al precio de un Pro. El iPad Air es como un iPad pero con más potencia y mejor diseño (más ligero y fino).
El iPad Pro de 11 pulgadas, en cambio, es para quien necesita prestaciones más avanzadas, mejor conectividad, pantalla, sonido y potencia, pero manteniendo un formato más portable.
Y el iPad Pro de 12.9 pulgadas es para el usuario que quiere lo mejor de lo mejor, pero además, una experiencia cercana a la de una notebook en cuanto a espacio de trabajo y visualización. Este es el que yo quería, y no puedo estar más contento con la elección. Para consultar precios y más caracteristicas se puede visitar el sitio de Apple.
En la generación 2022 había además un detalle importante: la pantalla del modelo de 12.9 era considerablemente superior a la del de 11 por la tecnología mini-LED, algo que después se fue igualando en generaciones más nuevas, pero en ese momento marcaba una diferencia real. Además, el sonido también era superior, así que el salto es real y vale la pena.
Diseño y construcción: una tablet premium de verdad
En diseño, el iPad Pro es espectacular. Es un dispositivo extremadamente premium, probablemente una de las tablets más lindas que tuve.
La unidad que tengo es en color plata, que me parece muy elegante. El gris oscuro no me atrae tanto, pero el plata clásico de Apple me parece perfecto. La construcción en aluminio se siente sólida, fría al tacto y muy bien terminada.
Es un dispositivo muy fino, pero no liviano. En mi versión con conectividad celular pesa alrededor de 685 gramos, y ese peso se siente cuando lo sostenés mucho tiempo. Sin embargo, esa sensación también transmite robustez y calidad.
Además tiene el conector magnético lateral para Apple Pencil y el sistema de cuatro parlantes distribuidos en los extremos.
Accesorios: donde el iPad empieza a parecerse a una computadora
Una parte clave de la experiencia es el uso con accesorios. Se puede usar con Apple Pencil y con el teclado oficial, pero en mi caso uso un teclado de Logitech (Combo Touch) que me parece excelente.
No solo es genial por la calidad de escritura, sino por la practicidad. Tiene teclas de función, trackpad y un sistema magnético que permite separar el iPad del teclado y usarlo como tablet o centro multimedia con un soporte trasero. Cuando necesitás trabajar como si fuera una notebook, lo volvés a acoplar y listo. Pero además es una funda que protege de manera excelente a un dispositivo muy caro.
Esa versatilidad es uno de los puntos más fuertes del dispositivo, porque realmente permite pasar de consumo a productividad en segundos.
Pantalla: mini-LED de altísimo nivel con un pequeño “pero”
La pantalla es, sin dudas, uno de los grandes diferenciales del equipo. Es una Liquid Retina XDR mini-LED de 12.9 pulgadas con 120 Hz, brillo altísimo hasta 1600 nits, excelentes ángulos de visión y colores extremadamente precisos. Además, el contar con un panel mini-LED incorpora 10.000 mini LEDs con 2596 zonas de atenuación (muchísimo) lo que permite alcanzar un contraste cercano a 1.000.000:1, obteniendo negros muy profundos, a la vista similar a como se podría ver un OLED (sin llegar a ese nivel).
Entrando más en detalle, a diferencia de un panel IPS convencional (x ej. iPad Pro 2022 de 11″), donde la retroiluminación es uniforme, acá la luz se genera a partir de miles de LEDs extremadamente pequeños distribuidos en toda la superficie. Estos mini-LED se agrupan en miles de zonas independientes de atenuación local, lo que permite controlar el brillo de cada área de la imagen en tiempo real. El resultado es una mejora muy marcada en contraste y profundidad de negros respecto a un LCD común, porque las zonas oscuras pueden reducir su iluminación casi por completo mientras que otras áreas mantienen niveles de brillo muy altos.
La tecnología mini-LED también permite mantener algunas ventajas estructurales frente a OLED, como la ausencia de riesgo de burn-in y la capacidad de sostener niveles de brillo muy elevados en pantalla completa durante períodos prolongados, algo que no es recomendable en un OLED, debido a que puede degradar mas rapidamente los píxeles orgánicos. Como contrapartida, al seguir siendo un sistema basado en zonas de iluminación y no en píxeles autoemisivos como el OLED, en ciertas escenas de alto contraste puede aparecer un leve efecto de halo o blooming alrededor de objetos brillantes sobre fondos oscuros, aunque en el uso cotidiano es poco perceptible; en este panel particularmente se ve, pero no creo que sea algo grave, a menos que seas muy técnico y detallista.
El nivel de brillo es tan alto que en interiores rara vez necesito pasar del 50%. La pantalla se ve tan bien además, debido al típico panel laminado que apple implementa en sus equipos, que esta más pegado al cristal.
El formato 4:3 es otro punto que para mí es clave, especialmente para ver fotos o trabajar con contenido visual, porque no recorta ni distorsiona como las pantallas panorámicas. Es una de las mejores pantallas para visualizar imágenes tomadas por cámaras de forma natural.
Lo único que me molesta un poco es que no tiene un tratamiento antirreflejo apreciable (segun apple está, pero no se nota) y las huellas se marcan bastante. Es algo menor, pero en un equipo de este nivel sería ideal que estuviera mejor resuelto.
Software: cuando el iPad deja de sentirse un “iPhone grande”
Con las últimas versiones de iPadOS el salto en experiencia fue enorme. Antes el iPad se sentía como un iPhone grande; ahora con iPadOS 26.3 se siente mucho más como un híbrido entre tablet y notebook.
La multitarea mejoró muchísimo, el manejo de ventanas es más flexible, el cursor se comporta como uno real y la productividad en general dio un salto importante. Todavía hay pequeños detalles en animaciones que podrían pulirse, pero la evolución es clarísima.
También hay más personalización, mejor organización de apps y una experiencia general más madura, más orientada al trabajo real.
Además, se implemento un nuevo diseño llamado Liquid Glass, con transparencias, profundidad y efectos dinámicos que modernizan la interfaz y hacen que el sistema se vea más fluido y tridimensional. A mi personalmente me encanta.
A continuación algunas de las mejoras implementadas:
- Nuevo sistema de ventanas con multitarea más avanzada, permitiendo redimensionar y organizar apps como en una computadora.
- Controles de ventana estilo escritorio (cerrar, minimizar y expandir), que acercan la experiencia del iPad a la de una notebook.
- Barra de menú contextual en aplicaciones, facilitando el acceso a funciones y mejorando el flujo de trabajo con teclado y trackpad.
- Cursor renovado, más preciso y natural, pensado para productividad y uso profesional.
- Ejecución de tareas en segundo plano que requieren una gran capacidad de procesamiento.
- Pantalla de inicio más personalizable, con nuevos estilos visuales e iconos que se pueden adaptar en apariencia.
- Llegada de la app Diario al iPad, con integración completa con Apple Pencil para escribir y dibujar.
- Mejoras en Notas, incluyendo nuevas herramientas de escritura y compatibilidad con formatos como Markdown.
- Integración más profunda de funciones de inteligencia artificial en el sistema, orientadas a asistencia y automatización de tareas.
- Mejoras generales en rendimiento, animaciones y fluidez del sistema, con una experiencia más cercana a un entorno de escritorio.
- La app Vista previa brinda a los usuarios la posibilidad de ver y editar archivos PDF e imágenes, así como hacer anotaciones e incluso crear un boceto rápido con el Apple Pencil.
- En la app Archivos, la nueva visualización de lista brinda a los usuarios más detalles sobre sus documentos en columnas ajustables y carpetas desplegables.
Experiencia con inteligencia artificial y asistentes
Uno de los aspectos que más me sorprendió fue la integración con ChatGPT y, sobre todo, la posibilidad de usar inteligencia artificial de una forma realmente fluida. El iPad me permite usar ChatGPT sin tener que tocarlo, solo con un comando, aún estando apagado, algo que es sumamente importante para mi trabajo y que con el Galaxy S25 no puedo hacer.
La experiencia en iPad es especialmente buena: las respuestas llegan rápido, el reconocimiento de voz funciona excelente y la interacción se siente más inmediata que en otros dispositivos. Es algo difícil de cuantificar, pero en el uso diario se nota y marca una diferencia.
Ahora bien, Apple Intelligence todavía está lejos de lo que se había prometido. Siri sigue siendo, en esencia, la misma de siempre y hoy no se puede hacer ni una fracción de lo que se mostró en la conferencia de desarrolladores de 2024. La realidad es que Apple no logró alcanzar sus propios estándares de calidad para lanzar esas funciones en tiempo y forma.
Sin embargo, el panorama a futuro es interesante. Apple ya cerró un acuerdo clave con Google para integrar Gemini en Siri, por lo que es probable que durante este año -con iPadOS 27- veamos finalmente el despliegue completo de su estrategia de inteligencia artificial. El diseño conceptual del sistema ya está; lo que faltaba era un motor de IA capaz de cumplir con el nivel de privacidad y control que la marca exige.
Rendimiento: el M2 sigue siendo una bestia
El chip Apple M2 ofrece un rendimiento que, incluso hoy, sigue siendo sobrado para prácticamente cualquier tarea. En Geekbench 6 se alcanza un máximo en single-core de 2645 puntos, y 10161 puntos en multicore. En GPU alcanza los 48792 puntos, una cifra espectacular aún en 2026, 4 años despues de su lanzamiento, lo que nos habla de la bestia que fue el M2 al salir en 2022.
En wild Life de 3D Mark, alcanza hasta ~2600 puntos, que lo pone por encima de la puntuación de un iPhone 17 Pro Max (~2400). En comparación, el último iPad Pro 2025 con chip M5, alcanza hasta los ~3900 puntos.
En el uso diario todo es instantáneo, fluido y sin demoras. En tareas de productividad funciona perfecto y en juegos también, todo impecable. Algo que también pude notar es todo lo que tiene que ver con renderizado y escalado, lo hace extremadamente rápido.
Asimismo, el chip M2 amplía aún más el abanico de apps profesionales disponibles en el iPad, como DaVinci Resolve, Adobe Photoshop, Affinity Publisher 2, Final Cut Pro y Logic Pro para iPad, Octane X, uMake y muchas más. Así que si bien la experiencia no es comparable con un portatil, se puede hacer trabajo de edición con el iPad Pro.
No es un dispositivo que se sienta limitado en ningún escenario normal de uso, y probablemente tenga potencia de sobra por varios años más.
Cámaras: cumplen, pero no son el foco
Las cámaras están, cumplen bien en nitidez y son útiles para videollamadas, no mucho más. Se destaca la grabación en 4k a 60 fps con la cámara trasera, algo no muy común en una tablet.
Pero más allá de las cámaras, lo más importante tiene que ver con la incoporación de sensor LiDAR, un sensor que emite pulsos de luz y al medir el rebote con objetos, permite mapear el entrono con precisión.
El mapeo 3D se puede realizar a traves de Shapr3D, un sistema CAD profesional basado en tecnología Parasolid de Siemens que utiliza el escáner LiDAR para generar automáticamente planos 2D y modelos 3D de estancias que son muy útiles a la hora hacer reformas o calcular el espacio exacto del que se dispone para añadir un baño o vestidor.
Otras utilidades de este scaner LiDAR: herramienta de evaluación de la movilidad para fisioterapia, realidad aumentada para llevar a otro nivel la decoración de la casa, o implementar la realidad aumentada para jugar.
La cámara frontal, por su parte, tiene un gran campo de visión de 122°; con seguimiento automático es muy buena para reuniones y videollamadas, manteniendo al usuario centrado en el encuadre.
No es un dispositivo pensado para fotografía, pero la calidad es más que suficiente para su propósito.
Sonido: de lo mejor en tablets
El sistema de cuatro parlantes ofrece una experiencia de audio excelente. Para ver películas, YouTube o cualquier contenido multimedia, el sonido es suficientemente potente, claro y con buena espacialidad. Las frecuencias graves estan ahí, no como sucede con otras tablets del mercado. Las voces se escuchan claras y bien definidas.
Dentro del mercado de tablets, está sin dudas en el grupo de las mejores experiencias de audio. Solo es superada hasta ahora por la Lenovo TAB Plus que probamos el año pasado.
Batería: autonomía sólida y reposo excelente
La batería rinde sin problemas toda una jornada de trabajo. El modo ahorro de energía extiende bastante la autonomía, especialmente al limitar la tasa de refresco.
El brillo alto y el consumo multimedia intenso reducen la duración, como es esperable, pero en uso equilibrado es un dispositivo que acompaña todo el día.
Algo destacable es el modo reposo: puede pasar varios días sin uso y perder muy poca carga, lo que habla de una gestión energética muy eficiente.
Conectividad: no se le puede pedir más
En el apartado de conectividad, el iPad Pro 2022 también juega claramente en la liga “pro”. El puerto USB-C no es simplemente un conector de carga: es compatible con Thunderbolt y USB 4, lo que habilita un ancho de banda de hasta 40 Gb/s. En la práctica, esto significa poder trabajar con discos externos de alta velocidad, docks, interfaces de audio o incluso monitores externos sin sentir el cuello de botella típico de una tablet. Es un detalle que cambia mucho la experiencia cuando lo usás como herramienta de trabajo, porque todo se comporta más como en una notebook que como en un dispositivo móvil tradicional.
En lo inalámbrico, la compatibilidad con Wi-Fi 6E le permite aprovechar la banda de 6 GHz en redes compatibles, algo que se traduce en conexiones más estables y con menor latencia en entornos saturados, mientras que Bluetooth 5.3 asegura un vínculo sólido con accesorios como teclados, auriculares o controladores.
Para quienes optan por la versión celular como en mi caso, la presencia de 5G suma un plus importante de independencia, permitiendo trabajar o consumir contenido pesado fuera de casa con velocidades muy superiores a las generaciones anteriores. Además, es importante remarcar que el GPS integrado está disponible únicamente en los modelos con conectividad celular, que combinan GPS, GLONASS, Galileo y QZSS para posicionamiento más preciso; en cambio, la versión solo Wi-Fi depende de la geolocalización por redes, algo a tener en cuenta según el tipo de uso. En ese caso, si no contamos con conexion por Wifi, no podremos tener la localización, más allá de la menor precisión.
En conjunto, más que un simple listado de especificaciones, la conectividad del iPad Pro 2022 es parte de lo que termina de consolidar la idea de dispositivo híbrido: una tablet en formato, pero con la versatilidad de un equipo pensado para integrarse sin fricciones en flujos de trabajo más exigentes. La desventaja frente a una Macboock es la de no contar con más puertos, lo cual podría generar ciertas limitaciones para uso más profesional. Pero todo tiene solución: con un hub o adaptador USB-C multipuerto, podemos amplificar la capacidad del dispositivo para obtener multiples conexiones.
