Assassin’s Creed: The Ezio Collection Review Switch

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En 2009, Assassin’s Creed II tomó al mundo por sorpresa. Tras la tibia recepción al primer juego (que era más bien un tech demo glorificado), Ubisoft se tomaron la lección bien a pecho y nos entregaron una secuela que superó todas las expectativas, y que significó un cambio de paradigma para la serie de ahí en adelante. Pero además de la evolución que significó a nivel jugabilidad con respecto a su predecesor, Assassin’s Creed II también nos dio a Ezio Auditore, un nuevo y carismático protagonista que conquistó los corazones de millones de jugadores.

Fue tal el éxito de esta entrega que Ubisoft decidió pegar un volantazo de su plan original de introducir un protagonista distinto en cada juego de la serie, y darnos dos secuelas encabezadas por el italiano. A más de una década desde el final de su historia, al día de hoy para mucha gente Ezio Auditore sigue siendo el rostro de Assassin’s Creed.

The Ezio Collection, lanzado originalmente en 2016 para Xbox One y PlayStation 4, compila los tres juegos protagonizados por el susodicho: Assassin’s Creed II, Assassin’s Creed Brotherhood y Assassin’s Creed Revelations, además de Lineage y Embers, dos cortos que sirven de precuela y epílogo a la trilogía respectivamente.

Si sos una de las cinco personas leyendo esto que jamás jugó a los primeros Assassin’s Creed, la premisa es sencilla: Desmond Miles es un hombre normal (¿o tal vez no? Dun dun dunnnn) que es secuestrado por una misteriosa compañía llamada Abstergo y conectado a una aún más misteriosa máquina llamada el Animus, la cual le permite revivir las vidas de sus antepasados a través de sus ojos, gracias a que el Animus puede interpretar la memoria almacenada en el ADN. Abstergo -quienes en realidad son una fachada ocultando una versión actual de los Templarios, facción rival de la Orden de Asesinos- están hurgando entre los recuerdos de los antepasados de Desmond en búsqueda de Fragmentos del Edén, poderosos artefactos creados por una civilización extinta que habitó la tierra antes que la humanidad, y que se cree podrían usarse para conquistar el mundo ¿Vieron? Sencillo.

Assassin’s Creed II nos presenta a Ezio y nos muestra su evolución de jovencito mujeriego a maestro Asesino, siguiendo su historia a través de las décadas en distintas ciudades italianas. Brotherhood -posiblemente la entrada más sólida a nivel gameplay en el compilado-, originalmente un DLC de II expandido a secuela completa, se sitúa enteramente en Roma e introduce la posibilidad de reclutar Asesinos para ayudarnos en combate, con Ezio en su nuevo papel de mentor de la Orden. Revelations, el final de la trilogía, encuentra a un Ezio mucho más maduro visitando Constantinopla siguiendo los pasos de su predecesor Altaïr. La historia principal de cada juego puede completarse en unas 20 horas aproximadamente, aunque por supuesto cada uno incluye montones de contenido extra, con lo cual los complecionistas tendrán muchas horas de gameplay.

¿Qué tal está el port a la portátil de Nintendo?

REQUIESCAT IN PORTATIL

Está… bien, supongo. Ubisoft no se gastaron demasiado en mejorar la experiencia y dejando de lado la novedad de tener estos juegos enormes de mundo abierto en la Switch, The Ezio Collection es un port bastante básico. Fuera de la opción para usar controles táctiles en los menúes en modo portátil no noté ninguna diferencia con la versión de PS4 que jugué hace unos años. Los gráficos son exactamente los mismos respecto al release de 2016, incluyendo los rostros “mejorados” de personajes que fueron bastante polémicos cuando fue originalmente anunciado el remaster. El framerate se mantiene idéntico a las demás versiones también, capeado a 30 fps en todos los juegos con algún drop cuando la acción en pantalla se pone demasiado caótica. El atractivo de la colección en Switch es obviamente la portabilidad, y no hay mucho motivo por el cual elegir esta versión si no es algo que nos interese.

El gameplay de la trilogía envejeció bastante mejor que sus gráficos debo decir, con sus controles y sistema de parkour siendo igual de intuitivos de controlar que hace una década. No tanto así la estructura de quests, que en su momento marcó tendencia pero en 2022 fue superado con creces hace rato. El combate está bien, con cada juego ampliando el repertorio de herramientas a nuestro alcance. Nada que nos vuele la cabeza pero es correcto y cumple su función. Lo que sí, es evidente con el paso de cada entrega cómo la serie se fue alejando cada vez más del enfoque original en el sigilo, con la premisa de ser un Asesino operando desde las sombras, “una cuchilla entre la multitud”, reemplazada por acción mucho más al frente del gameplay y de la historia (nada dice “sutil” como craftear bombas, ¿Verdad, Revelations?). También es obvio con el paso de cada juego que, si bien la historia de Ezio va a lugares interesantes y emotivos, los escritores no tenían idea de qué hacer con el pobre Desmond, cuya historia se siente casi improvisada en comparación.

Otra cosa que me llamó la atención revisitando esta trilogía es lo pequeño que se siente cada mapa hoy por hoy. La escala de cada región debe ser comparativamente una pequeña fracción de los titánicos mundos a los que nos acostumbró Ubisoft en la última década, haciendo que cada juego se sienta mucho más compacto a pesar de la estructura de mundo abierto. Después de tantos años de mundos absolutamente enormes al pedo, es casi refrescante volver a uno con una escala razonable.

Mi mayor reserva a la hora de recomendar la colección es el espacio. Tanto la versión física como digital de The Ezio Collection incluyen únicamente Assassin’s Creed II en la instalación original, y tanto los otros dos juegos como los dos cortos deben ser descargados individualmente del Eshop, con lo cual debemos liberar unos 35 GB de espacio total en la consola si queremos instalar todo lo que ofrece.

Assassin’s Creed: The Ezio Collection es un compilado fiel, tal vez demasiado fiel, de una de las trilogías más celebradas de hace dos generaciones. De la misma forma en que algunos de sus apartados técnicos sean algo rústicos hoy en día, los juegos también nos remiten a un periodo de transición en el cual los mundos abiertos (y especialmente los de los mismos Ubisoft) todavía no eran una carrera armamentística para ver quién hacía el mundo más grande y más lleno de contenido™. Lo que es viejo es nuevo otra vez, etc.

Si nunca jugaste Assassin’s Creed y querés arrancar (casi) por el principio, dale para adelante. Todo está permitido.



Jueguitero, weeb, cuenta la leyenda que a veces músico. Me gusta el Dark Souls y las empanadas de carne (pero sin aceitunas).


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