Democracy 4 Preview: we live in a democracy

Nos llegó la beta de Democracy 4, el popular juego de gestión de gobierno. Nuestras primeras impresiones aquí.

Democracy 4 esta en Early Acces, sin fecha de lanzamiento todavía en PC.

(IM)Presionado

Lo primero que llama la atención sobre Democracy 4 es lo mucho que se parece a su antecesor. Incluso me atrevo a decir que los desarrolladores de la saga, la buena gente de Polytech Games, no puso demasiado esfuerzo en la creación del sucesor del excelente Democracy 3. Casi diría que es una versión mas ágil y retocada del UI lo cual habla bastante mal de los devs porque están vendiendo el mismo juego DOS veces. Y es cierto, no es un videojuego triple A que sale con precio de salida de 60 dólares ni mucho menos. Pero no deja de ser bastante una estafa que el agregado de un panel y algún remozamiento de líneas justifique una secuela. En ese sentido, me impresionó negativamente. Creo que si lo hace un gigante como Electronic Arts con sus FIFA, hay una posición bastante clara en general que todo el mundo lo va a criticar. No es lo mismo cuando es una empresa pequeña y poco conocida con un mascarón de proa popular en un nicho.

El juego en si

Tengo instalados el Democracy 4 y el Democracy 3 con varios de sus DLC y sacando que uno es un juego terminado y el otro está en beta, son básicamente lo mismo.

En el Democracy 4 tenemos de momento cinco países para elegir gobernar: Estados Unidos, Francia, Alemania, Canadá y el Reino Unido (en el 3, a estos se les suma Australia). Hice dos runs para escribir esta breve reseña, uno con Francia y otro con Canadá. De alguna manera, los países son niveles de dificultad, con Estados Unidos, como el país más ingobernable, y Canadá como el más ameno y accesible. Francia, país de mi primer run sería una dificultad media y vaya si es alta esa dificultad media. Apenas termine mi primer mandato y perdí la reelección como en la guerra. Canada en cambio, salí reelegido y estoy por volver a ganar las elecciones.

Para los legos, Democracy es un videojuego de gestión de gobierno fuertemente basado en texto y gráficas donde debemos mediante políticas administrar siete ramas de un gobierno democrático, a saber: economía, ley y el orden, Impuestos, servicios públicos, transporte, política exterior y bienestar social. El éxito de la administración recae en múltiples situaciones simultáneas que pueden ser bastante complejas. Tenemos un gabinete de siete ministros que no necesariamente tienen una ideología homogénea. Aplicar políticas de una ideología en concreto puede hacer caer la lealtad de un ministro lo cual se traduce en los puntos necesarios para aplicar una Política. Cuanta mas lealtad perdemos de los ministros, menos puntos tenemos y llegamos a un Gobierno paralizado.

Para solventar esta secuencia, se puede despedir a los ministros desleales por otros mas cercanos a la ideología con la cual estamos haciendo la partida. Las ideologías son las de siempre y van en todo el arco desde la extrema derecha a la extrema izquierda. Cada política que implementemos, cada ley o proclama que hagamos, va a agradar y desagradar a sectores de la población en particular y por lo tanto granjearnos o restarnos apoyo para las elecciones futuras. Si el apoyo de un sector ideológico cae demasiado, es probable que incluso intenten asesinarnos. En el Democracy 3 me pasó con Argentina (?) donde me mataron unos fanáticos religiosos. En Canadá, en esta partida, hace ocho años que los “ANGELES DE LA JUSTICIA CELESTIAL” amenazan mi vida, pero aún nada.

A esto se le suma que cada país seleccionable viene con su modelo político histórico. Por ejemplo, Canadá cuya salud es pública y gratuita, ya tiene esa Política aplicada por completo. Estados Unidos, que tiene históricamente un alto gasto en defensa, ya viene con esa Política aplicada también. Pero desde nuestro gobierno podemos cambiar por completo lo que queramos de lo que viene por defecto.

El atractivo

Como dije, es un videojuego que basa su gameplay en lo textual y el entendimiento de como funcionan los gráficos y como se interrelacionan las diferentes estructuras gubernamentales. Una política impositiva puede tener efecto en el campo de la seguridad, del bienestar social y obviamente, de la economía. Cada movimiento que hacemos en el tablero de ajedrez político incide directamente en el apoyo del pueblo, en la lealtad de los ministros, en nuestro PBI o en todo junto. Es muy común querer pasar trimestres a lo loco para juntar puntos de Políticas pero no hay que dejar de revisar el Board del juego cuando inicia cada trimestre porque se nos avisan eventos importantes, como apoyar o no alguna ley en discusión, o la habilitación de discursos de campaña y manifiestos, hechos que ocurren durante el último año de mandato. Mediante los mismos podemos intentar ganar el apoyo de un sector particular o hacer una promesa de campaña.

Entre todo es un juego muy simpático para los apasionados por la política, aunque por supuesto se echen en falta muchísimas cuestiones que hacen a un gobierno así como la ausencia de ciertas libertades.

Conclusión

A esta Beta le falta bastante para ser un juego por sí sólo. De momento, es poco mas que una versión de un juego que ya salió hace siete años lo cual no lo hace de ninguna manera un mal fichín, solamente un fichín repetido.

Hay un interesante intento de incluir a la comunidad mediante encuestas. De vez en cuando, al principio del juego nos aparecen globos de encuestas para elegir tal o cual opción de agregado futuro o arreglo. Otro acercamiento inteligente es la inclusión de un buscador de mods. Dado que es un videojuego altamente modeable, el sencillo buscador e instalador otorga posibilidades eternas de replay. Por supuesto, son agregados que ya tenía el Democracy 3 así que no podemos decir que son “mejoras” pero no dejan de tener atractivo.

Esperemos, con honestidad, que para cuando salga la versión final, Democracy 4 sea un videojuego realmente nuevo que merezca ese “4”. De no ser así, muchos estaremos notoriamente decepcionados.

Hernan Castaño

Gamer de muchos años. Creador de la comunidad Old Gamers. Redactor.

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