¿El fin del formato físico? La difícil tarea de tener un juego entre tus manos

¿Se acuerdan cuando íbamos a las tiendas a comprar ediciones físicas de videojuegos ya sea para PC o consolas? Los altos costos en Argentina cambiaron mucho esta actividad, pero también la llegada de formatos digitales dio vuelta la tortilla. ¿Es hora de vivir en las nubes?.

En la tierra del cartucho

Como varios veteranos que nacieron previo a la digitalización y a la internet de un millón de megas; en mis primeros años de gamer era todo un momento de la semana o del mes ir a un local o al parque rivadavia a comprar un cartucho de family. Esa sensación de revisar las mesas atestadas de juegos que en definitiva eran 100% copias o versiones truchas de los originales.

También se seguía manejando el concepto de trueque o intercambio. Llevabas dos o tres juegos que no valían mucho para llevarte un preciado título más conocido. Recuerdo haber cambiado cuatro cartuchos de family por uno de Indiana Jones. Para mi era todo un negocio y para el vendedor supongo que aún más.

La era de soplar el cartucho para que funcionara fue cambiando con la llegada del CD-ROM. Pero… la idea de tenencia seguía presente. Había tres opciones al principio de la era del CD, la más común: tenerlo trucho en un sobrecito con una impresión barata de la portada, la segunda tener una caja de plástico para protegerlo ya sea copia u original (estos incluso con libritos en sus portadas para dar detalles del juego que compraste). Por último, las cajas grandes de cartón que por lo general traían más contenido y que en los 90 serían las ediciones «deluxe» de hoy en día. Eran caras y muy pocos podían acceder a ellas.

Pero ¿de dónde surge esta fascinación por tener algo físico?. No es que somos materialistas (¿ponele?), pero a pesar de que el producto final es el mismo, en nuestra mente no lo es. Tener un juego entre tus manos da el concepto de poseer un bien que es valorado y guardado con cariño en una repisa. Verdad que no sentimos lo mismo cuando compramos un juego digital y lo ponemos en nuestra biblioteca virtual.

Cada vez más cerca de las nubes

De las cajitas de CD pasamos a los DVD. La idea era la misma pero el formato tenía mayor capacidad, mejor sonido y calidad; etc. La revolución del mercado trucho fue enorme. Principalmente en películas y juegos de PS2. Los juegos de PC seguían viniendo en CD-ROM (ya que tener una lectora de DVD era un bien de clase media/alta). Entonces algunos desarrolladores apostaban por el DVD y otros nos vendían un solo juego en cuatro o cinco CD-ROM. Me imagino aquellos más jóvenes deben estar re perdidos.

Con la llegada del nuevo siglo se sumaron más cambios al paradigma de poseer juegos físicos. Y en Argentina peor. Llego la crisis del 2001, la suba del dólar o la baja del peso argentino (como quieran verlo). Y lo que ya era difícil paso a ser una excentricidad o parte del coleccionismo.

En la primera década del siglo, tuvimos la llegada del Blu-ray varias veces superior al DVD/CD-ROM; pero en Argentina ya nadie podía costear estos formatos. Consolas como la Nintendo Wii, la PS3 o la Xbox 360 seguían produciendo juegos físicos pero cada vez apostaban más al formato digital. Primero porque ya venían con un mayor disco de almacenamiento y segundo porque desde internet y sus tiendas se podía comprar y descargar. En PC la cosa era similar aunque conseguir un juego en físico estaba más destinado a los importadores y en las tiendas solo se veían títulos de consolas o juegos de PC antiguos que quedaban en oferta.

Otro aspecto y debate que podría ser eterno era el tema de la piratearía. Y para este tiempo llegaba la «respuesta» que «detendría» a los hombres de parche y pata de palo. Las plataformas digitales y los nuevos sistemas de antipirateria de las consolas. Todo entre comillas claro, donde hay un original hay una copia.

Una cometa que no baja

Las plataformas digitales como Steam fueron el boom de los usuarios de PC y allí surgió la posibilidad de volver a «tener» juegos más al alcance de nuestro bolsillo. Ya que los costos eran mucho más bajos que un juego físico. Lo mismo pasaba con las consolas de PS4, Xbox One y Nintendo Switch.

Ya no teníamos estantes con cajitas sino bibliotecas virtuales con portadas y videos. El modelo fue tan exitoso que todas las compañías quería tener su propia plataforma como paso con Epic Game Store, Origin, UPlay; etc. «Yo hago ravioles, ella hace ravioles».

A demás de los costos que fueron mucho más económicos; también le daba la posibilidad a los desarrolladores de actualizar sus juegos con parches y que los usuarios pudieran disfrutar los juegos sin errores (ponele coff coff Cyberpunk). Pero piensen ¿Qué hubiera pasado si Cyberpunk 2077 u otro título salía al mercado en físico sin ninguna posibilidad online de arreglar sus errores?.

También surgió el concepto de DLC (antes conocido como expansiones). Para todo esto necesitamos el juego base pero como los estudios tenían menos gastos, algunas veces estos DLCs terminan siendo gratuitos o muy económicos.

Entre los parches y los DLC un juego podía tener una vida útil mucho mayor que la que tendría un título de la vieja escuela. Entonces… ¿todo es para mejor?.

Hoy un juego en físico cuenta con las mismas características que su versión digital. Actualizaciones, parches; etc. Pero en Argentina su valor asciende a casi 10 mil pesos en PS4 o Xbox One o las nuevas generaciones PS5/Xbox Series X/S. ¿Y los de PC? Los usuarios de ordenadores cada vez tienen menos versiones físicas de títulos.

A donde vamos no necesitamos caminos

Las tecnologías siguen avanzando y ahora a la biblioteca virtual de juegos se suman las plataformas digitales de suscripción. Las «Netflix» de los videojuegos para que se entiendan. Hay dos opciones y la idea de poseer juegos cada vez es más abstracta. La primera es la que mejor funciona por costos y por su funcionabilidad. En esta entran suscripciones pagas como Xbox Game Pass. Donde se paga por mes y cada vez hay más títulos.

La segunda son las plataformas o consolas que hacen streaming de un videojuego sin necesidad de instalarlo o que dependa específicamente de nuestra PC. Están Stadia de Google, Xcloud de Microsoft y el próximo Luna de Amazon. Incluso tuvimos nuestra versión argentina con Gloud. El problema de estos sistemas es su gran dependencia de la velocidad de internet para correr juegos con fps estables.

Otro problema de estas nuevas tendencias es que nada impide que ese juego que tanto nos gusta, sea quitado de la plataforma, ya que legalmente no es nuestro.

¿Y que pasa con las consolas de nueva generación? Tanto PS5 como Xbox Series X/S tienen dos versiones cada una. Unas con lectoras físicas y otras sin lectoras; obviamente más económicas. Las empresas se nota que quisieron poner un pie afuera en el formato digital y otro pie adentro en lo físico.

Las tiendas digitales, el streaming y las plataformas. Todo cambia año tras año. Si no existiera el videojuego digital la mayoría no podríamos acceder a varios títulos e incluso las desarrolladoras indie no podrían costear hacer productos. Pero sin lugar a dudas, las películas, la música y los videojuegos están ahí… aunque no podamos tocarlos.

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Luciano Mezher

Crítico de Cine y fundador de la revista digital visiondelcine.com. Amante de los videojuegos desde la family en la cuna hasta una PC Gamer en el living. Sigo con esperanzas de ver Half-Life 3.

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