Motorola Edge 70 Review: su diseño lo es todo

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Introducción

El Motorola Edge 70 llega en un momento en el que los teléfonos ultradelgados vuelven a ocupar un lugar importante dentro del mercado móvil. Sin embargo, en este caso la propuesta no se queda únicamente en la búsqueda de un diseño llamativo o diferencial. Motorola intenta llevar esa idea a un equipo que, además de ser muy fino y liviano, no sacrifique por completo aspectos clave como la batería, la resistencia, la pantalla o la experiencia diaria.

Y ese es, probablemente, el punto más interesante del Edge 70: es un teléfono que entra por el diseño, pero que no depende solamente de eso para justificar su existencia. No estamos ante un equipo pensado únicamente para llamar la atención por su grosor, sino ante una propuesta bastante equilibrada dentro de la gama media-alta, con una experiencia de uso que se siente sólida, cómoda y muy agradable en el día a día.

Diseño: el gran protagonista

El diseño es, sin dudas, uno de los apartados más fuertes del Motorola Edge 70. Es un teléfono que se siente realmente muy bien en mano, con un agarre cómodo, un peso muy bajo y una sensación general que lo diferencia rápidamente de otros equipos de su segmento.

Estamos hablando de apenas 6 mm de grosor y 159 gramos de peso, cifras que lo colocan entre los teléfonos más finos y livianos de su rango de precio. Esa combinación recuerda bastante al espíritu del Motorola Edge 30 Neo, un equipo que también se destacaba por ser compacto, delgado y muy cómodo de usar.

En este caso, la experiencia se lleva todavía más lejos. El Edge 70 no llega al extremo del iPhone Air, que es apenas más delgado, pero la diferencia ya es mínima cuando hablamos de este nivel de ingeniería. A estos espesores, cada décima de milímetro implica un desafío importante para la electrónica interna, la batería, la disipación y la estructura del equipo.

La comparación con el iPhone Air sirve para dimensionar el trabajo de Motorola, aunque no sean teléfonos pensados exactamente para el mismo segmento. El iPhone Air juega más cerca de una categoría de dispositivo premium o de lujo, mientras que el Edge 70 busca llevar esa sensación de teléfono ultradelgado a una gama más accesible. Aún así, el resultado es muy convincente.

El material trasero tiene una textura suave, ofrece buen grip y se combina con marcos de aluminio, lo que ayuda a reforzar esa sensación de producto bien terminado. Usarlo sin funda es parte de la experiencia: el Edge 70 se disfruta en mano, se siente cómodo en el bolsillo y transmite una ligereza que no pasa desapercibida. Aunque llevarla puesta, que es lo ideal para conservarlo y protegerlo, no suma tanto peso ni grosor.

Puede que algunos usuarios asocien un teléfono más pesado o más grueso con una mayor sensación de robustez. Es entendible. Sin embargo, el Edge 70 no da la impresión de ser un equipo frágil. Todo lo contrario: Motorola lo acompaña con certificaciones importantes, incluyendo resistencia IP68/IP69 y estándar militar MIL-STD-810H.

Esto significa que está preparado para resistir polvo, salpicaduras, lluvia y también una inmersión accidental en agua dulce bajo determinadas condiciones. Como siempre, esto no significa que sea recomendable usarlo deliberadamente bajo el agua o llevarlo a una pileta o al mar. La resistencia está pensada como protección ante accidentes, no como una invitación a exponerlo innecesariamente.

El módulo de cámaras mantiene una línea estética que ya es parte de la identidad reciente de Motorola. No rompe con lo que venimos viendo en la marca, pero acompaña bien el diseño general. En Argentina se lo puede encontrar en colores como Pantone Lily Pad y Gadget Gray, mientras que a nivel internacional existen otras variantes. La unidad analizada resulta llamativa, aunque la versión verde más oscura también parece una de las opciones más atractivas.

En diseño, el Edge 70 está entre lo mejor que ofrece Motorola en este segmento. No es simplemente un teléfono fino por moda: es un equipo cómodo, liviano, agradable de usar y con una construcción que acompaña muy bien esa propuesta.

Pantalla: muy buen panel para la gama

La pantalla del Motorola Edge 70 también deja una muy buena impresión. Se trata de un panel pOLED de 6,7 pulgadas, con tasa de refresco de 120 Hz, compatibilidad con HDR10+ y un pico máximo de brillo anunciado de 4500 nits.

Como siempre ocurre con este tipo de cifras, ese valor corresponde a un pico máximo y no al brillo sostenido en uso cotidiano. Aun así, la visibilidad en exteriores es buena y el panel se defiende correctamente incluso bajo luz solar directa. No es la pantalla más brillante del mercado ni llega al nivel de modelos más caros, pero para su gama está muy bien resuelta.

La resolución es otro punto interesante. Motorola la denomina Super HD, con 1220 x 2712 píxeles y una densidad cercana a los 446 ppp. No llega a ser un panel QHD, pero está claramente por encima de un Full HD+ tradicional. Es una resolución alta, con muy buena definición, y en este caso el chipset acompaña lo suficiente como para «moverla» sin problemas.

Esto es importante porque en otros equipos de menor potencia, una resolución elevada puede terminar afectando la fluidez general. En el Edge 70, en cambio, la combinación entre panel, resolución y procesador está bien equilibrada.

La protección corre por cuenta de Corning Gorilla Glass 7i, aunque con un nivel de resistencia Mohs 4, por lo que no parece una mala idea colocarle algún film o protector. La pantalla es uno de los puntos fuertes del equipo y conviene cuidarla.

Rendimiento: equilibrio antes que potencia extrema

El Motorola Edge 70 utiliza el Snapdragon 7 Gen 4, un chipset de 4 nm orientado a la gama media-alta. Es una elección acertada para este equipo, porque ofrece un buen equilibrio entre rendimiento, eficiencia y control de consumo.

En el uso cotidiano, el teléfono se mueve muy bien. Para tareas habituales como redes sociales, navegación, mensajería, reproducción multimedia, cámara y multitarea liviana, la diferencia frente a chips de gama alta no siempre será evidente para un usuario común. Por supuesto que un Snapdragon de la serie 8 sigue ofreciendo más potencia bruta, especialmente en juegos exigentes o tareas pesadas, pero el Edge 70 no se siente limitado en el día a día.

El salto frente a chips más modestos de la gama media sí se nota. A diferencia de otros procesadores que pueden empezar a mostrar ciertas limitaciones con resoluciones altas o cargas sostenidas, el Snapdragon 7 Gen 4 permite una experiencia fluida y consistente.

La CPU cuenta con ocho núcleos, con un núcleo principal Cortex-A720 a 2,8 GHz, y la GPU es una Adreno 722. No es un teléfono gamer y no está pensado para correr todos los juegos al máximo nivel gráfico y a 60 FPS sostenidos. Sin embargo, sí permite jugar prácticamente a cualquier título actual, ajustando la calidad gráfica en los juegos más pesados.

En memoria y almacenamiento, Motorola vuelve a ofrecer una configuración generosa: 512 GB de almacenamiento UFS 3.1 y 12 GB de RAM LPDDR5X. No es el estándar de almacenamiento más rápido del mercado, donde ya existen soluciones UFS 4.0 o 4.1, pero sigue siendo una combinación muy sólida para este segmento. El almacenamiento es amplio, la RAM es rápida y la experiencia general acompaña, lo que tambien invita a pensar que este equipo pueda envejecer muy bien, y mantenga el rendimiento por al menos 3 años sin problemas.

Software: la experiencia clásica de Motorola sigue intacta, pero ahora Moto AI tiene mucho más peso

En software, el Motorola Edge 70 mantiene una base muy reconocible para cualquiera que venga siguiendo a la marca desde hace tiempo. Sigue estando esa experiencia cercana a Android limpio, con una interfaz sencilla, ordenada y agradable de usar, pero al mismo tiempo aparecen varias capas propias de Motorola que le dan bastante personalidad al equipo. Y, dentro de esa fórmula ya conocida, el gran protagonista pasa a ser Moto AI.

Un software minimalista y personalizable

Por un lado, continúa la lógica clásica de la app Moto, que sigue funcionando como el centro desde el cual se organizan muchas de las funciones diferenciales del sistema. Ahí aparecen apartados como Personalizar, Gestos, Play, Consejos, Moto Secure y Pantalla, en una estructura que Motorola viene sosteniendo desde hace años y que sigue siendo útil porque reúne herramientas que, de otro modo, quedarían demasiado dispersas dentro de los ajustes.

En Personalizar hay bastante margen para darle identidad al teléfono. Se pueden modificar temas, fuentes, colores, formas de los íconos, elementos de la pantalla de bloqueo, tamaño del contenido, algunos aspectos del diseño general e incluso detalles más puntuales como la animación del lector de huellas. No cambia la esencia del sistema, pero sí permite que el equipo se sienta bastante más propio y menos genérico.

La parte de Gestos sigue siendo uno de los sellos históricos de Motorola, y también uno de los apartados más prácticos del software. Acá aparecen funciones ya conocidas como la cámara instantánea, la linterna rápida, la captura con tres dedos, levantar para desbloquear, girar para activar el modo No interrumpir, levantar para silenciar o deslizar para dividir la pantalla. No son funciones revolucionarias, pero en el uso diario suman mucho y siguen siendo una de esas pequeñas ventajas que hacen más cómoda la experiencia.

Después están otros bloques como Play, donde se concentran herramientas vinculadas al entretenimiento, controles multimedia, Dolby Atmos y opciones pensadas para juegos; Pantalla, con funciones como pantalla atenta o configuraciones ligadas a la visualización; y Moto Secure, que agrupa herramientas de seguridad y supervisión del dispositivo. Hasta ahí, en definitiva, aparece la Motorola de siempre: limpia, funcional y bastante bien organizada.

Moto AI ofrece multiples opciones

Ahora bien, el punto en el que el Edge 70 más se alinea con la nueva etapa de la marca está en Moto AI. Acá Motorola intenta que la inteligencia artificial deje de ser solo un agregado cosmético y pase a ocupar un lugar mucho más visible dentro de la experiencia. La propuesta gira alrededor de ideas como productividad, creatividad y asistencia contextual, y la interfaz deja bastante claro que la intención es integrar estas funciones en el uso cotidiano del teléfono.

Dentro de esa capa aparecen opciones como ¿Qué me perdí?, orientada a resumir notificaciones; Prestar atención, pensada para grabar, transcribir y resumir reuniones o conversaciones; Image Studio, enfocada en generación de imágenes, stickers y avatares; Playlist Studio; y accesos rápidos para resumir mensajes, tomar notas o generar fondos de pantalla. También aparece la función Guardar esto, que busca almacenar texto o imágenes como recuerdos para que el sistema pueda ofrecer respuestas más personalizadas más adelante.

A eso se suma la integración con servicios externos como Perplexity y Copilot, que amplían bastante el enfoque de Moto AI. En un caso, la lógica parece ir por el lado de respuestas más directas y apoyadas en fuentes; en el otro, se ve una orientación más vinculada a productividad, organización y asistencia en tareas concretas. La sensación general es que Motorola quiere que esta capa tenga una presencia real en el día a día y no quede simplemente como una función más para mostrar en la ficha técnica.

En conjunto, el Edge 70 deja una lectura bastante clara en este apartado. Por un lado, conserva todo lo bueno que Motorola viene haciendo desde hace años en software: una interfaz limpia, buenos gestos, personalización útil y herramientas prácticas. Por el otro, suma un ecosistema de inteligencia artificial mucho más visible, más ambicioso y bastante mejor integrado en la experiencia general. La combinación funciona bastante bien: sigue estando esa identidad clásica de Motorola que muchos valoran, pero ahora acompañada por una capa más moderna, más protagonista y claramente pensada para el momento actual.

A todo esto seguimos contando con Gemini, por estar integrado dentro de Android a la cual se puede acceder con el comando «Ok Google» o presionando un botón y por supuesto el resto de las IA del mercado como ChatGPT, Claude etc.

El problema que identifico yo en este equipo, en el resto de los equipos de Motorola y también podría considerar a Samsung y al resto de los celulares del mercado, es que no cuentan todavía con verdaderos agentes de IA que se adelanten de forma proactiva a lo que nosotros realmente necesitamos, aprendiendo de nuestras costumbres y hábitos. Es interesante contar con tantas herramientas, pero para ojos inexpertos, personas que no sean tan adentradas a estas nuevas tecnologías, puede ser demasiado invasivo o directamente puede ser que nunca lleguen a aprovechar todo el potencial que puedan llegar a tener.

En este sentido la solución que está adoptando Apple con la nueva Siri AI me parece que puede ser el camino a implementar por parte del resto de la competencia. Debido a que, por lo que ya se ha visto en las primeras betas para desarrolladores y lo que mostró Apple en la última conferencia, se puede ver cómo justamente la empresa ha adoptado esta solución de agentes de IA funcionando sus propios modelos fundacionales con los de Google con Gemini (Apple utiliza los modelos de Google para etrenar a sus propios modelos). Realmente se nota que eso puede significar un verdadero beneficio para el usuario en el día a día, es decir, que le aporte un real valor y que le facilite las tareas en el día a día.

Conectividad

En conectividad, el Edge 70 ofrece Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.4. No es la configuración más avanzada posible, ya que no cuenta con Wi-Fi 7 ni Bluetooth 6, pero sigue siendo una base moderna y razonable para su gama.

También incluye compatibilidad con sistemas de posicionamiento como GPS, Galileo, GLONASS, BDS y QZSS, además de NFC y puerto USB-C 2.0 con OTG. En líneas generales, cumple bien, aunque queda claro que Motorola reservó algunos estándares más recientes para modelos superiores.

En la cuenta de seguridad cuenta con desbloqueo facial, que, como ya sabemos, no cuenta con el nivel de seguridad que, por ejemplo, cuenta Apple, por lo cual sí podemos usarlo, pero tenemos que tener cuidado si lo usamos para ciertas tareas que requieran de una mayor seguridad. Para lo cual tenemos el sensor de huellas, que en este caso es óptico y está ubicado en un lugar bastante más abajo de lo que nos gustaría. Funciona relativamente bien y rápido pero no es el sensor ultrasónico con el que cuenta el Signature.

Batería y carga: sorprende para un teléfono tan fino

Uno de los puntos más importantes del Motorola Edge 70 es la batería. En un teléfono de apenas 6 mm de grosor, uno podría esperar una autonomía comprometida, pero no es el caso.

El equipo cuenta con una batería de 4800 mAh con tecnología de silicio-carbono, una elección clave para poder ofrecer una capacidad considerable en un cuerpo tan delgado. Esta tecnología permite aumentar la densidad energética frente a baterías convencionales de litio-ion, algo especialmente importante en diseños ultrafinos.

En la práctica, la autonomía fue buena, mejor de lo esperado para un dispositivo tan fino. Durante las pruebas, el Edge 70 entregó entre 5 y 6 horas y media de pantalla, con la posibilidad de acercarse a las 7 horas dependiendo del tipo de uso y de la configuración elegida. Si se utiliza la pantalla a 120 Hz de forma fija, el consumo será mayor. En un modo más equilibrado, la duración mejora y permite llegar al final del día sin mayores problemas.

Para usuarios no tan intensivos, incluso puede acercarse a un día y medio de uso. Esto es especialmente destacable porque el equipo no transmite la sensación de estar pagando el costo típico de un teléfono ultradelgado. La batería no se siente como una limitación central del producto.

La carga rápida también acompaña muy bien. Con 68 W, el equipo puede completar una carga en aproximadamente 43 minutos. Además, incluye carga inalámbrica de 15 W, algo que suma valor dentro de la experiencia general.

Motorola logró un equilibrio muy interesante: un teléfono extremadamente fino, pero con una autonomía normal o incluso buena frente a equipos más gruesos y pesados. En este apartado, el Edge 70 cumple mejor de lo que su diseño podría sugerir.

Parlantes: el punto más flojo

El apartado de sonido es probablemente uno de los menos destacados del Edge 70. El equipo cuenta con parlantes estéreo y soporte para Dolby Atmos, pero la experiencia queda por debajo de lo que ofrece Motorola en modelos superiores, especialmente si venimos de probar equipos como el Motorola Edge 60 Pro o el Motorola Edge 60 Ultra / Signature.

El volumen es correcto y alcanza para un uso cotidiano, pero no tiene la misma presencia, potencia ni cuerpo. Los graves son limitados y la escena sonora no acompaña del todo a la calidad de la pantalla.

No es que los parlantes sean malos, pero sí se sienten como uno de los recortes necesarios para lograr este diseño tan fino y mantener el precio dentro de un rango competitivo. Cumplen, pero no son un apartado para destacar.

Cámaras: triple sensor de 50 MP, con algunos matices

El Motorola Edge 70 cuenta con dos cámaras traseras y una cámara frontal, todas de 50 MP.

La cámara principal tiene apertura f/1.8, sensor de 1/1.56”, píxeles de 1 micrómetro, enfoque multidireccional y estabilización óptica de imagen. La ultra gran angular también es de 50 MP, con apertura f/2.2 y un campo de visión de 120°. Utiliza un sensor de 1/2.76” con píxeles de 0,64 micrómetros.

Un punto positivo es que el Edge 70 puede grabar video en 4K a 60 FPS en SDR con las cámaras traseras. Esto es importante porque no todos los teléfonos de gama media con chips de la serie 7 ofrecen esa posibilidad. En ese sentido, la elección del Snapdragon 7 Gen 4 también favorece al apartado multimedia. En HDR alcanza 4k a 30 fps.

La cámara frontal, por su parte, también es de 50 MP, con apertura f/2.0, sensor de 1/2.76” y píxeles de 0,64 micrómetros. En video, permite grabar hasta 4K a 60 FPS.

Resultados en fotos con todas las cámaras

En términos de los resultados obtenidos, podemos decir que es una cámara, o un conjunto de cámaras, que cumple, pero que se ubica considerablemente por debajo de lo que vimos en el Motorola Signature. No solo desde el punto de vista técnico, sino también en los resultados concretos de las fotos y los videos. Además, tampoco contamos con el sensor teleobjetivo que tanto nos gustó en el modelo de gama alta. No obstante, estas cámaras cumplen para la mayoría de las situaciones y para aquellos usuarios que buscan una cámara todoterreno, siempre entendiendo sus limitaciones y sabiendo que no se van a obtener resultados de gama alta ni una calidad comparable a la de celulares más costosos. De hecho, acá Motorola le demuestra a Apple que en un modelo tan fino, se pueden agregar dos cámaras en lugar de una.

Comenzando con la cámara principal, contamos con el modo de validación por Pantone, que es sello de la casa en los últimos equipos y que tanto nos gusta por la fidelidad de colores que ofrece. Además, cuenta con el modo vívido, en el que los colores son más saturados de lo normal y pueden resultar más vistosos para redes sociales. Con el modo validado por Pantone, el sensor principal obtiene buenos, e incluso muy buenos, resultados tanto de día como de noche, especialmente en condiciones de buena luz. Los colores son fieles y el rango dinámico es correcto, muy bueno en general, aunque falla en la gestión de altas luces en interiores. Asimismo, se pueden observar algunos problemas relacionados con el lens flare y también bastante oversharpening, es decir, una sobrenitidez forzada en ciertas situaciones, sobre todo en interiores o en condiciones de baja luz.

Si bien este celular no cuenta con teleobjetivo, hemos podido obtener algunas fotos bastante buenas con dos aumentos digitales e incluso hasta cuatro aumentos digitales, tanto en condiciones de buena luz como en interiores o en algún escenario de menor luz, por ejemplo, al atardecer. De noche, los resultados son bastante buenos si observamos fotografías que no tengan una alta iluminación incidiendo directamente sobre el sensor. No obstante, cuando sacamos algunas fotos dentro del parque, con muchas luces apuntando hacia el sensor, se observa mucha distorsión. También aparece un lens flare bastante notable y queda claro que al sensor y a las ópticas les cuesta gestionar esas altas luces. La nitidez y, en general, el control de ruido están bastante bien logrados.

La cámara gran angular es bastante más limitada y mayormente la recomendamos para condiciones de luz óptima, como complemento del sensor principal y en aquellas situaciones en las que necesitamos especialmente un ángulo de visión más amplio. Por ejemplo, para paisajes o cuando necesitamos que la escena sea más amplia. También puede servir en algunas situaciones para sacar fotos macro, ya que cuenta con función de autoenfoque. De noche, si bien aún puede ser útil según las condiciones lumínicas, la calidad cae en picada en relación con el sensor principal.

Con respecto a las selfies, son buenas, aunque se observa un problema similar al que vimos en las cámaras traseras con el tema de la sobrenitidez. El tono de color es ligeramente cálido. En cuanto a la exposición sobre el rostro, se observa un ligero balance hacia la sobreexposición. El detalle es correcto: puedo identificar los pelitos de mi barba y los poros de mi rostro, aunque no así en mi frente, mayormente por el tema de la exposición. No está a la altura de, por ejemplo, lo que vimos también en el Motorola Signature.

Resultados en video

En video, si bien los resultados en cuanto a nitidez, reproducción de colores y exposición en general son buenos, encontramos ciertos problemas, sobre todo en los paneos, que son un poco entrecortados y no resultan lo suaves que esperaríamos, ni siquiera en 4K a 60 FPS.

Por otro lado, la transición entre sensores es muy brusca, muy tosca, y realmente no queda nada bien cuando se considera la grabación completa. Por lo cual, no recomendamos, al menos por el momento y hasta que Motorola actualice y mejore este apartado, hacer transiciones entre sensores (principal y gran angular) dentro de una misma grabación.

Por suerte, el autoenfoque también termina siendo muy bueno en este equipo, con lo cual se confirma que Motorola ha trabajado bastante en este apartado. En años anteriores, incluso en sus teléfonos de gama más alta, había tenido serios problemas. Ahora, por suerte, esto está bastante bien resuelto.

En condiciones de baja luz y, sobre todo, de noche, se puede ver un efecto relacionado con una debilidad óptica, en donde se observan puntitos blancos que tienen que ver con la interacción de la óptica con la luz. Es algo que puede molestar y que también es bastante evidente en los iPhones.

Por otra parte, la estabilización no es del todo buena, observándose un efecto ghosting (efecto gelatina que distorsiona la imagen) bastante notable, sobre todo en condiciones de baja luz y de noche.

En cuanto a la grabación con el sensor gran angular, podemos decir que podría servir sobre todo para el modo macro y en condiciones de luz óptima. No recomendamos grabar con este sensor en condiciones de baja luz o de noche, ya que la exposición es bastante mala, el nivel de detalle es bajo y, además, el nivel de ruido es muy alto.

En cuanto al sensor selfie, los resultados son bastante buenos en nitidez, nivel de detalle y exposición. Con lo cual, bien en este apartado: para poder hacer vlogs, en general, es una buena alternativa dentro de las limitaciones del sensor y del nivel de precio del segmento.

Motorola Edge 70

  • DISEÑO10
  • HARDWARE9
  • SOFTWARE8.5
  • PANTALLA9
  • AUDIO6
  • CÁMARAS7
  • CONECTIVIDAD8
  • BIOMETRÍA Y SEGURIDAD7
  • RENDIMIENTO8.5
  • BATERÍA7
  • 8.0

    Score

    El Motorola Edge 70, creo que podría definirse como un celular que ofrece toda una experiencia de uso. Se aleja de lo convencional y ofrece un diseño que, para este segmento, es prácticamente único, con un peso muy ligero y un grosor muy bajo lo que otorga una sensación muy particular en mano y muy agradable. Pero no es lo único que otorga este equipo, ya que posee un procesador potente que es suficientemente equilibrado con el resto del hardware del equipo. No penaliza en la batería, ya que ofrece autonomía para todo un día incluso para usuarios relativamente intensivos. La pantalla es muy buena pero queda debiendo en el apartado del audio, que es esperable por el grosor tan reducido. En cuanto a cámaras, el celular cumple sobre todo con la principal y, en condiciones de luz óptima, aunque tiene que pulir ciertas cuestiones, sobre todo en grabación de video que si bien destaca por el 4K60, no termina de estar suficientemente optimizado. En software destaca por la simplicidad, el minimalismo y las características de toda la vida de Motorola con los gestos, pero también agrega varias opciones de inteligencia artificial. Aunque queda debiendo en una solución más agéntica y proactiva para el usuario. En resumen es una muy buena opción para aquellos que busquen un dispositivo diferente que tenga muy buenas características, especificaciones a un precio competitivo.
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Meteorólogo de profesión, egresado de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. Emprendedor empresarial (EMPRETEC-Naciones Unidas). Especialista en tecnología y editor en jefe de Bitwares.net.


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