The Chant Análisis: un juego de terror… sin nada de terror

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¿Midsommar te voló la cabeza?, ¿Te encantan las historias de sectas? Brass Token lanzó The Chant, un videojuego de terror, acción y RPG ambientado en un no muy amigable retiro espiritual.

The Chant se encuentra disponible para PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S.

Aprende la lección, Lisa, jamás confíes en una secta

El título busca darnos un terror tanto físico como psicológico, pero falla en el intento. No consigue equilibrar ambos ni tampoco profundizar en alguno de ellos.

El título nos presenta a Jess, una joven que se encuentra atravesando el duelo por la pérdida de su hermana. Una pérdida que ocurrió hace ya varios años pero que la continúa atormentando aún hoy. En este contexto, nuestra protagonista es invitada a un retiro espiritual con la promesa de poder lavar culpas pasadas y sanar así su alma.

Durante un ritual orquestado por el líder de la secta, todo termina saliéndose de control. Debido a que no se siguieron las instrucciones al pie de la letra, se abrió un portal que llenó el mundo de monstruos y criaturas sobrenaturales.

Nuestra misión ahora es derrotar a todas estas temibles criaturas y reunir todos los prismas –cual Thanos con las gemas del infinito– para poder cerrar de una vez por todas el portal.

The Chant comienza con un ritmo frenético, apabullante, pero, desgraciadamente, se va desinflando con el correr de las horas. El título busca darnos un terror tanto físico como psicológico, pero falla en el intento. No consigue equilibrar ambos ni tampoco profundizar en alguno de ellos.

Como si fuese poco, pese a que la historia logra evitar caer en varios lugares comunes, no logra estar exenta de ser previsible. Luego del capítulo 2 es fácil anticipar los caminos que va a tomar la historia, inclusive el final, pese a los intentos por darnos finales diferentes dependiendo de nuestras decisiones.

Cabe destacar que las decisiones de diálogos que debemos tomar son contadas con los dedos de una mano y realmente no parecen tener importancia alguna en el desarrollo de la historia.

El que mucho abarca poco aprieta

The Chant es un juego que mezcla (o al menos intenta hacerlo) terror, acción y RPG. Algunos de estos elementos más presentes que otros. Como primer punto, al estar dentro de una secta, debemos darles importancia a tres elementos básicos: mente, cuerpo y alma.

Mientras el cuerpo se ve afectado por los golpes de nuestros enemigos, nuestra mente es propensa a sufrir ataques de pánico en lugares oscuros o en penumbras –zonas a las que sólo podremos acceder si tenemos el cristal adecuado–.

A lo largo del mapa contaremos con diferentes plantas que, al consumirlas, nos sanarán la zona afectada. Siguiendo con la línea del palo santo, si meditamos (es decir, utilizamos el alma) sanaremos nuestra mente.

A lo largo de los escenarios además tendremos distribuidas plantas que nos servirán para crear armas que nos ayudarán a derrotar a los enemigos que se nos crucen.

Todo lo que prometía The Chant se queda a mitad de camino. O, al menos, no puede sostenerse a lo largo de su relato.

El principal problema acá es que las plantas no son suficientes para la exigencia del título. No fui víctima de un softlock de pura casualidad. En más de una ocasión llegué a peleas importantes con poca vida y con armas prontas a romperse –podés luchar cuerpo a cuerpo, pero requiere más del doble de golpes–.

Si bien el juego promete ser una experiencia repleta de acción, la realidad es que dista bastante de eso. Como ocurre con la historia, se va desdibujando a medida que pasan las peleas. Si bien contamos con varias armas para enfrentar a nuestros enemigos, todas son exactamente iguales en cuanto a su manejo, su única diferencia es el daño que pueden sacar en determinadas zonas.

Misma suerte corren los monstruos. Hay decenas de ellos, pero todos son iguales a la hora de combatir. No presentan diferencias a la hora del ataque o en la forma en la que deben ser derrotados.

¿Y el RPG? Básicamente a lo largo del mapa hay distribuidos unos frascos con cristales que nos permitirán mejorar ciertos aspectos de nuestro personaje: más salud, más alma, menos gastos de flores consumibles, etc. ¿Algo más? Nada más, señor juez.

En resumidas cuentas, todo lo que prometía The Chant se queda a mitad de camino. O, al menos, no puede sostenerse a lo largo de su relato.

Cuando la perfección no es suficiente

Si tomamos los gráficos desde el lado pura y exclusivamente técnico, me tengo que sacar el sombrero ante el equipo de desarrollo. El nivel de detalles realmente está a otro nivel. Tranquilamente podría considerarse un AAA diseñado especialmente para consolas de última generación.

Ahora bien, pese a la perfección del diseño, me encontré con un problema no menor. Un problema tanto a nivel gráfico como a nivel sonido. En ningún momento se logra la ambientación necesaria para generar un mínimo de terror. Ninguno de estos dos puntos logra alcanzar una atmósfera de terror, ni siquiera uniendo fuerzas.

Los gráficos son perfectos, sí, pero la creación de escenarios no es suficiente para lo que apunta el título. Y a esto se le suma una banda sonora que no aporta absolutamente nada a la experiencia.

LO MEJOR

  • El nivel de detalle de los gráficos.

LO PEOR

  • El desarrollo de la historia principal.
  • Jugabilidad reiterativa.
  • Mecánicas prometidas poco abordadas.

Requisitos del Sistema

MÍNIMO: Requiere un procesador y un sistema operativo de 64 bits – SO: Windows 10 64-bit – Procesador: Intel Core i3-9100F @ 3.60GHz / AMD Ryzen 3 4300G – Memoria: 8 GB de RAM – Gráficos: GeForce GTX 1050 Ti / Radeon RX 580 – DirectX: Versión 12 – Almacenamiento: 35 GB de espacio disponible -Notas adicionales: SSD recommended

RECOMENDADO: Requiere un procesador y un sistema operativo de 64 bits – SO: Windows 10 64-bit – Procesador: Intel Core i7-9700K @ 3.60GHz / AMD Ryzen 5 3600 – Memoria: 16 GB de RAM – Gráficos: GeForce RTX 2060 Super, 8 GB / Radeon RX 5700, 8 GB – DirectX: Versión 12 – Almacenamiento: 35 GB de espacio disponible – Notas adicionales: SSD recommended

The Chant

  • 5.5

    Score

    The Chant arranca más que bien, pero se va desinflando a medida que pasan las horas. La historia pierde ritmo con rapidez, la jugabilidad se torna reiterativa y la perfección de los gráficos se ve eclipsada por el poco ambiente terrorífico que logra. Es un juego que promete mucho, pero se queda a mitad de camino en todo.
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Periodista. Amante del cine y de los videojuegos. Siempre del lado Riquelme de la vida. Podra ver los captulos de Friends en un bucle infinito y no aburrirme nunca.


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