Stray Blade Review: un hijo adoptivo de la saga Souls

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Con el pasar de los años y de varios cambios generacionales de videojueguistas, los mercados y desarrolladores suelen mutar, no necesariamente para mejor o para peor; simplemente cambian para lograr satisfacer a sus adeptos y, obviamente, pagar las cuentas.

Año tras año tenemos sagas que fueron cambiando para complacer las peticiones, y a veces berrinches, de los jugadores. Sea por temas que involucran las características gráficas o de jugabilidad.

Pero poco se mantienen tan arraigados como las saga Souls; podemos llamarlo testarudez, fiabilidad, resiliencia, como prefieran; la única frase que vamos a encontrar como respuesta a cualquier petición que impacte al cambio de la esencia de un hijo Souls es, “si quieres disfrutarlo, debes de mejorar como jugador”.

En todo este tiempo muchos desarrollos se han afianzado de esta frase trayendo al mundo de los videojuegos todo tipo de entregas las cuales inherentemente fuimos llamando SoulsLike; entregas como NiOh, Lord of the Fallen o el gran Blasphemous son vivos ejemplos del gran impacto logrado por FromSoftware.

Uno más a la lista es Stray Blade, un desarrollo de Point Blank Games salido este pasado 20 de abril.

Perdidos en un mundo donde la muerte no es el camino

Nos encontramos en la región antigua de Acrea, un lugar en donde las penurias y la muerte acechan en cada esquina y debajo de cada piedra. Nuestro héroe, Farren, conoce a un ser misterioso llamada Boji, quien debe de rescatar a su mentor a como dé lugar, a cambio ayudará a nuestro héroe a develar los misterios de Acrea y lograr salir lo más con vida posible. Durante toda la travesía iremos estrechando lazos con este pequeño ser de aspecto de lobo para así lograr entender cuál es nuestro objetivo en la trama y que misterios nos oculta este extraño mundo. No solo deberemos de derrotar enemigos a cada momento, sino que nos esperan peleas interminables con dioses y reyes de aquel lugar olvidado.

Souls al 1/1000

No son necesarias demasiadas horas de juego para empezar a saborear las primeras notas souleras de la entrega. Stray Blade presenta sin premisa alguna varias características abstraídas de las creaciones del querido Miyasaki. Farren tiene la posibilidad de básicamente ser lo que desee ser, siempre y cuando cuente con el arma necesaria equipada.

La versatilidad es un condimento que no sobresale en esta entrega, teniendo de por sí una forma bastante más simplista y limpia en cuanto a la construcción del personaje. En pocas palabras seremos lo que nuestra arma nos diga que seremos; cada una de estas implican 0 construcción de los stats base del Farren, ¿Qué quiere decir esto? Que podremos ocupar cualquier arma en cualquier contexto y bajo cualquier circunstancia, ya que se sustrae de cuajo los stats del personaje. “Seremos lo que el arma nos diga que debemos ser”.

Tendremos posibilidades infinitas de cambiar de armas y combinaciones de armadura según nos apetezca y según la situación lo amerite, lo cual rinde notas variadas en cuanto a la customización del personaje; pero al mismo tiempo haciendo las estrategias algo más planas. Solo será cuestión de encontrar nuestra forma de juego y en donde veamos que no encaja, podremos empezar de cero con otras armas más fuertes, o simplemente que sean mejores contra un boss en específico.

La versatilidad es un condimento  que no sobresale en esta entrega, teniendo de por sí una forma bastante más simplista y limpia en cuanto a la construcción del personaje. En pocas palabras seremos lo que nuestra arma nos diga que seremos.

Esto nos lleva a la parte interesante de esta dinámica, el árbol de habilidades. Durante la aventura nos entregarán puntos de habilidades los cuales usaremos para subir diferentes estadísticas, pero recuerden que los stats base no existen en este juego. En otras palabras, la entrega nos trae una forma algo inusual, o al menos para mí, de plantear el leveo del personaje. Las estadísticas están bloqueadas por las maestrías de armas, con lo cual si deseamos adquirir algún stat en especial (lean bien, dije adquirir y no subir), tendremos que ser lo suficientemente diestros con el arma en cuestión para luego sumar dicha habilidad a Farren usando puntos de habilidad. Esto quiere decir que básicamente el juego te obliga a tener cierto conocimiento de las demás armas, sean o no de tu agrado o similar a tu estilo de juego; da igual. Para que se entienda, si quiero adquirir una habilidad que suma vida a mi personaje, el juego me obliga de manera imperiosa que yo aprenda a usar un set específico de espada + escudo, una vez logrado el 100% de maestría podré lograr adquirir esa habilidad.

¿Podríamos usar de principio a fin la misma arma y así avanzar con la historia? Sí, claro. No es mí caso, probablemente muera peleando con el primer enemigo a las 2 horas de juego; pero si sos de esos eruditos de la saga Souls, probablemente tengas mucha más suerte que yo.

La dicotomía que no supo ser

El que mucho abarca poco aprieta; no podés dejar contentos a todos y tampoco podés mezclar la sal con el café.

Stray Blade peca desde el vamos en la penitencia y tibieza de no saber poner límites claros a lo que el desarrollo supo ser y debería de haber sido. Quiso ser todo y terminó siendo nada a la vez; esto suele ser moneda corriente cuando el único objetivo está en ser un hit y no tener en claro el cómo lograrlo.

A primera vista vemos una historia oscura, intrincada y con un desarrollo de personajes que está bien elaborado, o al menos lo suficiente para saciar la necesidad plana del jugador, el problema está en lo que acompaña. Vemos visuales que enfrían la trama, con colores contrastados, diseños juveniles y algo toscos; como rememorando mal intencionadamente a sagas como WoW, Warcraft, Fable y hasta Borderlands. El tema es que no logra acertar en ninguna de todas estas, y partiendo de que no suele ser un estilo que se equilibre con la demanda de dificultad que implica un SoulsLike. Siento que falta madurez, o simplemente un objetivo más claro; y posiblemente más acotado.

Su apartado sonoro está mejor dirigido; lúgubre y sobrio son las palabras que mejor lo definen. Pero nuevamente, desentonan estrepitosamente con las visuales, dejándolas en jaque en varias ocasiones.

LO MEJOR

  • Un sistema de habilidades novedoso
  • Buena caracterización de los personajes

LO PEOR

  • Performance no muy fluida
  • Poca correlación entre apartado gráfico y estilo de juego.

Stray Blade

  • 7.0

    Score

    Stray Blade tiene muchas buenas intenciones, y muy bien dirigidas; el problema es que se perdieron en el proceso, o al menos en el mío. Considero que el punto fuerte es que es una buena introducción a los SoulsLike, dando hincapié serios y valederos para un desafío un mayor a futuro; con herramientas creativas e ideas que tienen un fundamento fuerte, pero ejecutadas hasta la mitad del camino.
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Mi primer juego fue el Commander Keen, con eso ya saben mi edad. Entrenador Pokémon, y si me queda tiempo, trabajo un poco. Friends y Daft Punk en loop como modo de vida.


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