Bayonetta 3 Análisis: El multiverso de la locura

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Parece que fuera ayer nomás que Bayonetta 3 fue revelado por segunda vez, tras un primer trailer en 2017 seguido de años de silencio radial, durante los cuales las expectativas de los fans se habían disparado por los cielos (ja!). En el medio hubo muchas dudas, poco gameplay, y hasta una polémica online alrededor del cambio de voz de Bayonetta, que fue levantada por varios medios y que derivó -obvio- en una campaña de acoso contra PlatinumGames (con Hideki Kamiya en particular llevándose la peor parte), solo para que fuera revelado más tarde que todo había sido una fabricación de la actriz original Hellena Taylor para torpedear la reputación del juego antes de la salida. Uf.

Pero me estoy yendo por las ramas. Bayonetta 3. Es real y es ahora. ¿Qué tal está?

EL FIN DE LOS MUNDOS

Alguien en Platinum claramente está enamorado de la idea de controlar una criatura que nos asista durante el combate y viene empujando para incluírla en sus últimos juegos

Una entidad misteriosa llamada Singularity amenaza con destruir todas las distintas realidades, dejando solo aniquilación a su paso. En cada uno de los universos destruídos, Bayonetta intenta detenerlo solo para fallar. Con sus últimas fuerzas, una de estas Bayonettas logra enviar a su protegida, Viola, a buscar en otro universo a otra Bayonetta que pueda evitar el apocalipsis a tiempo. Ese otro universo es, por supuesto, el nuestro, y es de esta forma que nuestra Bayonetta y Viola viajarán por el multiverso buscando la manera de detener a Singularity y evitar la destrucción de todo.

Debo decir que el juego no hizo la mejor de las primeras impresiones. La primera hora de Bayonetta es básicamente una colección de cinemáticas larguísimas, salpicadas con un par de secuencias cortitas de gameplay sin tutoriales. Entiendo que haya que introducir varios conceptos pero estoy seguro de que podrían haberlo balanceado mejor de haber querido. Por suerte tras esta larguísima intro es todo fiesta. O mayormente, al menos.

Después de dos entregas críticamente aclamadas esta tercera no viene a querer reinventar la pólvora a nivel jugabilidad, y tampoco tiene por qué. El combate es tan frenético y preciso como siempre, con la adición principal y más importante siendo los Demon Slaves, demonios que podemos invocar presionando ZL y controlar en tiempo real, cada uno con su propio moveset y habilidades. Alguien en Platinum claramente está enamorado de la idea de controlar una criatura que nos asista durante el combate y viene empujando para incluírla en sus últimos juegos, como ya vimos anteriormente en Astral Chain y el exclusivo de Xbox cancelado Scalebound. Como en Astral Chain también, hay algunos puzzles ambientales nada complicados que debemos usar nuestros demonios para resolver. Ni hace falta decirlo, porque Platinum, pero controlar a Bayonetta es una manteca. Tenemos desde el vamos montones de distintos combos y habilidades para probar, y hay una cantidad enorme de armas y movimientos para desbloquear a lo largo de la aventura. La variedad de armas y demonios es enorme y los seguimos recibiendo hasta el final literal de la historia, dándonos lugar para experimentar en replays y en otras dificultades. Aunque siendo honestos: una vez que recibís a Baal, un sapo gigante que canta ópera para hacer llover veneno, ¿qué más podés querer realmente?.

Si bien [los setpieces] son bastante impresionantes a nivel espectáculo algunos son tan tediosos de jugar o tienen controles tan pobres que se agradecería la opción de poder saltarlos al rejugar la historia

Por primera vez también podemos customizar el look de Bayonetta.

En plena tradición de la serie (y de Platinum en general) la acción también se ve interrumpida por varios setpieces que juegan con distintos géneros, y que van desde combates de kaijus hasta shooters sobre rieles. Como también es tradición, la calidad de estos varía bastante, y si bien son bastante impresionantes a nivel espectáculo algunos son tan tediosos de jugar o tienen controles tan pobres que se agradecería la opción de poder saltarlos al rejugar la historia, sobre todo en un juego con tanto replay value que te da tu última arma y demonio después de terminarlo. Pero para un primer run cumplen su cometido, y son realmente muy manijeros.

Pero lamentablemente Bayo no es el único personaje que debemos controlar durante la historia, y en determinados capítulos Viola toma el rol de protagonista. El problema con Viola es que controla como si hubiera salido de otro juego diferente, uno más difícil y donde nuestras opciones de combate están mucho más reducidas. Para el final del juego nunca sentí que su moveset hubiera clickeado completamente para mí y honestamente cada vez que comenzaba un nuevo capítulo de Viola solo quería que volviera Bayonetta. Los desafíos en los que solo se puede hacer daño en witch time en particular me dieron ganas de arrancarme todo el pelo más de una vez. Jeanne también tiene algunos side chapters pero al menos son cortitos y nada difíciles (además de que esa intro estilo película de acción de los 60s es una maravilla).

La que flaquea también, y bastante, es la variedad de los enemigos. Los Homúnculos son básicamente todos alguna variante de humanoide, humanoide pero más grande, o coso abstracto (?), casi siempre con la misma paleta de colores. Creo que nunca en la vida había visto tanto turquesa. Lo visualmente similar de los enemigos además hace que por momentos sus movimientos se pierdan en el caos de la batalla, lo cual sumado a lo poco claro del timing de algunos tells (algunos ataques suceden instantáneamente después del flash y otros toman casi un segundo entero) y a lo alejado de la cámara al invocar un Demon Slave le resta bastante claridad al combate, haciendo que sea complicado seguir el ritmo de la acción o esquivar a tiempo. Algunos enemigos parecen atacar desde fuera de la pantalla también, lo cual no ayuda tampoco. Los bosses por suerte son variados a nivel gameplay, con algunas batallas que pondrán a prueba nuestra habilidad y otras que son simplemente pequeños puzzles o setpieces, a veces ambas cosas a la vez.

En serio, es MUCHO turquesa.

GRAFICOS, SONIDO Y PERFORMANCE


Voy a ser directo: Bayonetta 3 se ve como un juego de PlayStation 3 en el mejor de los casos. No hay con qué darle. Es admirable que Platinum hayan logrado hacer suficientes sacrificios para hacer que el juego corra a 60 fps en la Switch pero a costa de que el resultado es que visualmente se vea atrasado dos generaciones. Los niveles son enormes y están llenos de secretos para encontrar, pero se sienten vacíos y artísticamente pobres, sobre todo comparando con los juegos anteriores. La mayoría de los setpieces están lockeados a 30 fps también a pesar de lo básico de la geometría de los mapas y muchas veces no logran siquiera eso cuando hay demasiado caos en pantalla, y en general todo el juego tiene una sensación bastante fea de resolución baja y falta de pulido que le resta bastante. Sé que sueno como un disco rayado porque lo vengo diciendo en todas mis últimas reviews para la Switch, pero la máquina se está quedando sin nafta hace rato y cada lanzamiento de alto perfil que vi en el último año no hace más que dejarlo en claro.

La banda de sonido es sólida, cumple su cometido, a veces cae en el cliché de que cada lugar del mundo que visitamos está representado por la selección de instrumentos estereotípicos que uno esperaría, como las cítaras para representar el desierto en Egipto (y me reí bastante cuando en un París destruido sonó una canción triste y sombría con acordeones). Ninguna melodía en particular me quedó dando vueltas en la cabeza fuera del tema de combate de Viola, lo cual me molesta un poco porque no me gusta ni un poco y me tiene podrido aaaaAAAAA.

What is this? A crossover episode?

Aunque sus momentos más bombásticos seguramente vayan perdiendo el lustre con el tiempo, Bayonetta 3 es un muy buen juego que brilla cuando lo dejan hacer lo que mejor hace, que es el combate momento a momento. Acompañado por una historia muy entretenida y con un final que va a dar mucho para hablar, es un excelente broche para la serie, al menos en su encarnación actual.

LO MEJOR

  • Gran variedad de armas y demonios.
  • Combate frenético y lleno de experimentación.
  • Excelente diseño de niveles y sentido de exploración.

LO PEOR

  • Problemas de claridad visual
  • Gráficamente pobre.
  • Algunos problemas de performance.

Bayonetta 3

  • 8.0

    Score

    Bayonetta 3 es otra clase maestra de combate de Platinum Games y su narrativa es un gran cierre para la serie, pero su performance floja y tecnológicamente pobre hace que no llegue a ser un clásico instantáneo.
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Jueguitero, weeb, cuenta la leyenda que a veces músico. Me gusta el Dark Souls y las empanadas de carne (pero sin aceitunas).


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