Gonner 2 Review: ¡¡¡No puede ser tan complicado!!!

En octubre del 2016, la desarrolladora Art in Heart presentó GoNNER, un juego de plataformas en 2D generado por procedimientos con claros toques de roguelike. Cuatro años después, a fines de octubre del presente año, salió a la venta GoNNER 2. La compañía volvió con todo en este mundo repleto de colores, monstruos, explosiones y mucha, pero mucha, frustración para los jugadores.

Gonner 2 se encuentra disponible para PC, Nintendo Switch, PlayStation 4 y Xbox One.

Si bien en un comienzo los roguelike eran un juego más bien de nicho, donde apuntaban a un público muy específico, en el último tiempo (hace ya unos años de hecho) empezaron a pisar fuerte en la industria, entregándonos constantemente nuevas opciones por año. De hecho, muchos juegos pertenecientes a otros géneros incluyen mecánicas clásicas de roguelike en su jugabilidad.

En grandes rasgos, GoNNER es un plataformero 2D, pero es imposible negar que su impronta es completamente de roguelike: morir y empezar de cero una y otra vez. Si bien hoy en día hay cientos de juegos de roguelike en el mercado, el juego desarrollado por Art in Heart se siente, en general, como una bocada de aire fresco.

GoNNER 2 no cuenta con una historia (o, aunque sea, un mínimo contexto) para nosotros los jugadores. Nos lanzan sin más a un mundo repleto de enemigos. Tampoco es que sea algo necesario. Para tener un poco de idea de este mundo está la primera entrega de este juego y ya.

Prepárense para morir una, y otra, y otra vez

¿Cómo m***** se supone que voy a pasar esto?

Como se mencionó previamente, GoNNER 2 es un plataformero 2D con niveles generados por procedimiento y con claros elementos de roguelike. En pocas palabras, esto quiero decir que debemos prepararnos para morir decenas, cientos, miles (?) de veces. Claro que al morir perderemos todo el progreso que hayamos conseguido y empezaremos completamente de cero.

Al morir iniciaremos en la Guarida de la Muerte, una zona en la que conseguiremos una calavera (vidas), una escopeta y una mochila (complemento para añadir más objetos). Una vez que agarremos las cosas pasaremos al siguiente lugar. Allí tendremos entre dos opciones de caminos a seguir.

Hay cuatro opciones en total. Es decir, habrá cuatro estilos generales de enemigos a los que debemos hacerles frente. Cada opción se divide en cuatro niveles (los cuales van incrementando su dificultad). Una vez pasado el cuarto nivel, pasaremos a una sala en la cual podremos comprar vidas, armas y boosters. Luego nos enfrentaremos al boss de la sala en la que estemos. Si logramos derrotarlo, pasaremos nuevamente a la instancia de elegir entre otros dos de los caminos. Aunque, a partir de ahí, nos seguirá un ojo gigante que buscará acabar con nosotros (se añadirá un nuevo ojo con cada boss derrotado).

Con respecto al personaje que manipulemos, en un comienzo iniciará con cuatro corazones y un arma básica. Las armas cuentan con una cantidad limitada de balas, para conseguir más de ellas deberemos matar enemigos o tocar unas flores que se encuentran en el piso. Para los corazones debemos tener más suerte: toparnos con una calavera.

Si tenemos suerte, en los niveles nos encontraremos con un bicho especial que además de balas y corazones, también nos lanzará algún booster y varias monedas. Las monedas, además de comprar ciertos elementos, también nos servirán para revivir en caso de que perdamos nuestras cuatro vidas.

Que nunca falten las flores…

Dato para tener en cuenta (que me hubiese gustado saber al iniciar): en el tercer nivel de cualquiera de los mundos habrá un bicho/cofre especial oculto. Al golpearlo no sólo nos lanzará lo clásico ya mencionado, sino que también nos lanzará o una nueva cabeza o arma. Al morir por completo, estos elementos nuevos nos quedarán guardados y al regresar a la Guarida de la Muerte podremos optar por ellos para la nueva partida.

GoNNER 2 además nos de la posibilidad de jugar hasta con cuatro amigos. Eso sí, hay que estar psicológicamente preparado en caso de hacerlo porque la cantidad de enemigos se incrementa de manera exponencial.

Poca variedad para ser niveles por procedimiento

GoNNER es de esa clase de juegos que entra inmediatamente por los ojos. Sus mundos son completamente coloridos. Dichos colores además nos anticipan qué es lo bueno y qué es lo malo. Los enemigos, por ejemplo, son naranjas, pero hay algunos que son rosas, ellos nos tirarán muchas más monedas al ser derrotados.

Si bien es un juego con niveles generados por procedimiento, la realidad es que en rasgos generales se sienten bastante similares entre ellos. De hecho, a excepción del nivel acuático, los diferentes mundos terminan, a la larga, sintiéndose parecidos entre sí.

Con respecto a su aspecto sonoro, si bien no es algo que destaque en absoluto, sí es algo que está bien logrado. La música en ningún momento se sienta molesta (algo que suele ocurrir en estos títulos), de hecho, acompaña muy bien a lo que se nos muestra en pantalla. Cada nivel cuenta con música/sonidos específicos y representan lo que se nos está mostrando en pantalla.

Requisitos del sistema

MÍNIMO: SO: Windows 10 – Procesador: Intel Pentium CPU G4560 @ 3.50GHz or equivalent – Memoria: 2 GB de RAM – Gráficos: Intel HD Graphics Family / AMD Radeon RX Vega 7 – DirectX: Versión 10 – Almacenamiento: 2 GB de espacio disponible
RECOMENDADO: SO: Windows 10 – Procesador: Intel Core i5-6500 CPU @ 3.20GHz or equivalent – Memoria: 4 GB de RAM – Gráficos: NVIDIA GeForce GTX 1060 or equivalent – DirectX: Versión 12 – Almacenamiento: 2 GB de espacio disponible

Conclusión

GoNNER 2 es esa clase de juego completamente frustrante pero que no podes dejar de jugar. No importa que tantas veces pierdas, automáticamente estas apretando el botón para empezar una nueva partida. Su dificultad es lo que hace que resulte tan entretenido.

Si bien sus niveles son generados por procedimientos, en rasgos generales se sientes bastante similares entre sí. Esto, sin embargo, pasa bastante inadvertido por ser un juego corto.

Yaki Nozdrin

Periodista y crítica de cine. Aficionada de los videojuegos. Siempre del lado Riquelme de la vida. Podría ver los capítulos de Friends en un bucle infinito y no aburrirme nunca. PD: El Centro de Desarrollo desearía recordarle que el cubo de compañía no puede hablar.

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