Kao The Kangaroo Review PS5: la belleza de lo simple

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Aunque tal vez no sea tan conocida o recordada, KAO THE KANGAROO es el nombre de una franquicia de videojuegos de plataformas bastante populares allá por el año 2000.

Los juegos fueron desarrollados por el estudio polaco Tate Multimedia, quienes lanzaron 5 juegos para múltiples sistemas entre 2000 y 2005, para luego freezar a la marca por un tiempo indefinido. En el año 2020, y con motivo del vigésimo aniversario del nacimiento del canguro, Tate anunció que estaba trabajando en un revival de la saga, lo que finalmente se convirtió en el juego que nos ocupa hoy, sexta iteración de las aventuras del marsupial boxeador.

KAO THE KANGAROO está disponible para Playstation 4, Playstation 5, Xbox One, Xbox Series, Nintendo Switch y PC.

PIÑAS VAN, PIÑAS VIENEN, LOS MUCHACHOS SE ENTRETIENEN.

Como no hay una línea argumental más o menos estable en cada título de Kao, sino que cada uno es casi independiente del otro y solo comparten el hecho de que el protagonista sea un canguro, en ésta ocasión la historia que nos quieren contar es que en una isla paradisíaca australiana vive Kao, un joven y valiente marsupial que es hijo de Koby, el guerrero más fuerte y más valiente de la aldea. Resulta que Koby desapareció hace tiempo ya porque se habría ido en busca del Guerrero Eterno, un ser con un poder malévolo capaz de trastocar el mismísimo equilibrio de la realidad. Al no regresar, Kaia, su hija y también hermana de Kao, sale a buscarlo. Kaia tampoco regresa, y se le aparece en un sueño a Kao avisándole que ella también sucumbió al poder del Guerrero Eterno y que Kao es el único que puede rescatarlos a ambos y detener este peligro.

Kao decide entonces partir en busca de su familia, no sin antes pedir consejo a Walt, un koala maestro de artes marciales que no solo es sensei del muchacho, sino también un viejo amigo y compañero de Koby. Walt le informa a Kao que su padre dejó atrás los Guantes Eternos, un par de guantes de boxeo que encierran un poder descomunal pero que tienen su propia conciencia, por lo que pueden incluso corromper a su usuario. Sin temer al peligro, Kao decide portarlos y partir en su aventura. Ahora deberá recorrer el mundo tras las pistas de su padre, misión que lo llevará a cruzarse con otros maestros de artes marciales, antiguos amigos de su padre, que ahora también han caído bajo el influjo del poder del Guerrero Eterno.

SALTA, SALTA, SALTA, PEQUEÑA LANGOSTA

La nueva versión de las aventuras de KAO THE KANGAROO es un platformer totalmente old school, como aquellos que llenaban las estanterías en la época de Playstation 1. Las reminiscencias a la saga de CRASH BANDICOOT no son disimuladas ni un poquito, tanto en el diseño de niveles, personajes, desafíos y mecánicas jugables .

Kao recorre una serie de mapeados muy coloridos que se dividen ambientalmente de la clásica manera de “mapa de agua, mapa de fuego, mapa de hielo, mapa de selva” y así, con los típicos peligros de los escenarios de cada zona. Por ejemplo, en los niveles de fuego, caer en la lava nos hace perder una vida, mientras que el piso de los niveles congelados nos hace resbalar y tener un control menor sobre el personaje. Cada uno de estos mundos empieza en un escenario principal que funciona como una especie de lobby, donde Kao puede hablar con otros personajes, adquirir ítems como vidas o corazones de energía extra, o cambiar su outfit, pagando con ducados, la moneda de cambio del juego, que se puede recoger de a cientos en cada nivel. En cada lobby hay múltiples puertas que conducen a diferentes secciones de cada mundo, pero para abrir cada nueva sección debemos pagar un importe en runas, un ítem que se consigue desperdigado por todo el mundo y es el objeto más importante del juego, sin el cual no se puede avanzar si no hemos encontrado la cantidad mínima necesaria para abrir la siguiente sección, así que habrá que estar atentos a buscar detalladamente su ubicación en cada nivel o tener que repetir hasta encontrar más.

Como dije anteriormente, cada nivel está plagado de múltiples enemigos y desafíos. En cuanto a los enemigos, Kao lidia con ellos a golpes de puño. Combatir es muy sencillo, el canguro tiene simplemente un combo de tres golpes que va llenando una barra superior, que una vez completa nos permite lanzar un golpe más poderoso y devastador. También podemos rodar para esquivar golpes, peligros o incluso golpear a algunos enemigos, saltar y dar un golpe con la cola en el aire para alcanzar ítems o enemigos elevados, y realizar una zambullida que pega en área. El golpe de cola, además, nos permite devolver proyectiles que nos lanzan, siempre que lo hagamos con el timing perfecto.

Cada fase también tiene muchas secciones ocultas, puzzles y coleccionables, los cuales requieren el uso de otros movimientos o habilidades. Kao puede dar un doble salto, usar sus orejas para colgarse de secciones elevadas, estirar su cuello para alcanzar ítems o incluso usar diferentes tipos de elementos en sus guantes, para volverlos de fuego o de hielo, lo que le permite activar ciertos mecanismos o acceder a otras zonas.

Una vez que recorramos todos los niveles de cada mundo y si hemos logrado juntar la cantidad mínima necesaria de runas, podremos finalmente acceder a la última puerta de cada mapeado, dónde un enfrentamiento con un terrible jefe nos espera, al que debemos derrotar aprendiendo como reaccionar a sus patrones de ataque y que movimiento es el adecuado para hacerle daño.

COLORÍN COLORADO

Llegó el momento de evaluar los aspectos técnicos del juego, y la verdad que el título es una montaña rusa en este aspecto, con múltiples subidas y bajadas. Para empezar, si bien los controles son sencillos, a veces los saltos son bastante imprecisos, las distancias no son del todo claras e incluso el canguro no se agarra correctamente de plataformas en las que debería sujetarse sin problemas, con la consecuente pérdida de nuestra vida. Además, como no hay muchas restricciones en cuanto a los lugares por los que nos movemos, es muy sencillo quedar inmovilizado detrás de una puerta, pared o planta, con una suerte de clipping que hace que nuestro personaje quede atrapado sin poder moverse. Si bien ninguno de estos errores pasa muy seguido, cuando sucede es bastante molesto, sobre todo en secciones que requieren velocidad o alguna resolución de un puzzle largo o no tan fácil. Incluso en más de una ocasión algunos movimientos de Kao dejaron simplemente de funcionar o algún ítem desapareció de repente, lo que no se arregló hasta que salí del juego y cargué mi partida una vez más.

Gráficamente el juego se ve bastante bonito y muy, muy colorido. Los modelos de los personajes protagonistas y enemigos están bien realizados, los movimientos son fluidos y los niveles están llenos de detalles. Realmente es muy agradable recorrer cada uno de los escenarios, mundos muy alegres y llenos de vida que automáticamente nos transportan a nuestra más tierna infancia, dónde tantos mundos así recorrimos hace más de 20 años. Ojo, no es que en este aspecto el juego no sea sencillo, sino que es justamente esa simpleza lo que le imprime esa carga de nostalgia y de disfrute de cada sector por el que nos movemos. El único punto negativo en este aspecto es que, si bien las escenas que van contando la historia del juego están realizadas con el mismo motor gráfico en tiempo real, Kao siempre va a aparecer en las mismas con su indumentaria default, sin importar que traje estemos utilizando en cada momento. Esto realmente le quita bastante inmersión al argumento y además hubiese sido muy sencillo de implementar.

El sonido, lamentablemente, no va a la par de los demás aspectos técnicos. Las melodías son todas sencillas en extremo, al punto de que alguna que otra es solo un puñado de sonidos en loop, que incluso se repiten constantemente durante todo el nivel, lo que por momentos llega a ser molesto. Las voces, por su parte, no suenan tan mal, pero si se nota bastante sobreactuación y diálogos medio acartonados, pero bueno, no es lo más importante del título. Los efectos cumplen su función sin grandes alardes.

AY, NO PUEDO ENOJARME CONTIGO

No voy a mentir: a pesar de no ser ninguna maravilla, KAO THE KANGAROO es un juego absolutamente disfrutable. Sobre todo para aquellos que ya somos “grandes” y crecimos y nos formamos como jugadores reventando títulos como el que nos ocupa. Su premisa es básica pero muy atractiva, se deja jugar, no es difícil (cualquier jugador con un mínimo de experiencia no va a tener ningún problema para ir avanzando), se ve muy lindo y además nos pega sin disimulo una terrible cachetada de nostalgia y nos llena el corazón.

Son cosas de las que muchos juegos no pueden presumir. Si pasamos por alto problemas menores a nivel jugable y técnico (y la mayoría de ellos se pueden arreglar con eventuales parches) pronto nos vamos a terminar enganchando con un juego definitivamente bonito, divertido y para nada pretencioso, cuyo único objetivo es brindarnos un buen par de horas de entretenimiento.

Kao the Kangaroo

  • Historia7
  • Jugabilidad9
  • Innovación6
  • Gráficos8
  • Música y Sonido6
  • 7.2

    Score

    Después de 22 años del lanzamiento de su primer título y un hiatus que duró 17, KAO THE KANGAROO vuelve a golpear duro en los sistemas actuales. Lindo gráficamente, fácil de jugar y disfrutar y con una carga inmensa de “esto ya lo vi mil veces pero me encanta” innegable. Vale la pena totalmente.
User Rating: 4.5 ( 1Votes )


Gamer furioso desde el lanzamiento de la Atari 2600, hace mucho (mucho) tiempo. Orgulloso padre de dos hijas que siguen mis pasos. No quiero morir sin ver el final de Berserk, Shenmue y la vuelta de la revista Action Games.


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