Metal: Hellsinger Análisis – el poder del acorde

454

Uno de los juegos más esperados para los amantes del heavy metal ya esta aquí. Metal: Hellsinger un shooter rítimico del estudio sueco The Outsiders.

Metal: Hellsinger esta disponible para PC, Xbox Series X/S y PS5.

Libre soy… libre soy

El título nos pone en la piel de «La Extraña» un ser mitad humana y mitad demonia que se enfrenta a la Inquisidora, la reina de los Infiernos. Nos han quitado la voz pero por suerte para nosotros contamos con una calavera que nos brinda el ritmo y el poder necesario para acabar con las huestes de demonios que impiden nuestro camino. Lo único que buscamos es venganza.

Claro que a lo largo de ocho capítulos o infiernos que dura la campaña vamos a ir revelando información que nos ayudará a comprender nuestra identidad, recuperar nuestros recuerdos y conocer una profecia que dicta el fin de la Inquisidora.

La importancia de la bateria

Ahora vamos al plato fuerte, el ritmo en Metal: Hellsinger es la base de sus mecánicas; pero por suerte añade otros condimentos a ese plato de venganza.

El juego comienza con un tutorial para entender como va la cosa. Los movimientos de «La extraña» son similares a otros juegos como los nuevos Doom o Shadow Warrior 3. Tiene un doble salto y un doble slide. Y arrancamos la aventura con una espada y la calavera que dispara fuego pero con poco daño.

El objetivo es mantener el ritmo que nos indica la música para poder sumar puntos y obtener mayor daño. Al principio solo vamos a escuchar la bateria marcando el ritmo pero a medida que coindimos en el ritmo y llegamos a mantener una barra en 16x vamos a escuchar la voz del cantante o la cantante.

Esto es suficiente incentivo para cualquier amante del heavy metal; de alguna manera el juego nos obliga a jugar bien si queremos escuchar su banda sonora. Mantener el ritmo no es facil, aunque cuanto más jugamos más rápido le agarramos la mano.

Por suerte Metal: Hellsinger tiene una variedad de armas que se adecuan al gusto de cada jugador. Digo esto porque solo podremos tener una o dos extras (a parte de la espada y la calavera). Contamos con pistolas rápidas, escopetas, ballestas e incluso dos dagas poderosas de largo alcance. Cada una tiene un ataque especial diferente (por ejemplo la espada corta con mayor velocidad o las pistolas crean un doble del personaje).

Como es habitual en este tipo de juegos, los enemigos aparecen en una zona y se cierra el paso hasta que acabamos con todos. Hay demonios sencillos pero otros que disparan rayos por todos lados o grandes que nos sacan un montón de vida de un solo ataque. Para recuperar la salud tenemos algunos cristales verdes en el mapa pero también la opción de hacer finishers (como en Doom) y conseguir recuperar el aliento. Aclarar que estos movimientos también hay que hacerlos al ritmo de la música.

A los ocho niveles les tenemos que sumar los tormentos. Son niveles extras con desafios por tiempos o usando determinadas armas o sin poder curarnos; en donde tenemos que matar cierta cantidad de demonios. Cuando los completamos obtenemos «sigilos», habilidades especiales que nos brindan cierta recompensa para usar en los niveles. Solo podemos activar dos sigilos por nivel. Como por ejemplo, hacer más daño cuando nos queda poca vida. Todo esto incentiva a la rejugabilidad; lo cual es necesaria debido a lo corto que es Metal: Hellsinger.

Al final de cada nivel hay un jefe que sería una proyección de la cabeza de «La Inquisidora» con ataques tipo bullet hell que cubren toda la pantalla. Lo malo es que cada jefe final es el mismo; variando un poco las habilidades pero manteniendo el diseño. Una lastima porque se podría haber explorado otras opciones.

Metal: Hellsinger cuenta con 3 niveles de dificultad, el medio nos permite revivir hasta dos veces durante una partida; pero a cambio de puntos.

No es un juego dificil, salvo en los últimos niveles donde la variedad de enemigos en el cielo y la tierra se incrementa. Aunque me hubiera gustado más cantidad.

Imposible no sacudir la cabeza al ritmo del metal

Antes de hablar de la música, el juego por suerte tiene una performance bastante estable para que no haya conflictos entre el ritmo, nuestros movimientos y los enemigos. El diseño de los niveles no es nada original y se nota que fueron a lo seguro emulando otros juegos del estilo. Pasa lo mismo con los enemigos. En el caso de las cinemáticas, tienen un aire de comic en movimiento; me imagino que con mayor prespuesto podrían haber hecho un mejor trabajo.

El sonido de las armas y los enemigos cumplen su rol y se acopla perfectamente a la banda sonora creada por Serj Tankian (System of a Down), Matt Heafy (Trivium), Mikael Stanne (Dark Tranquillity), Randy Blythe (Lamb of God), Alissa White-Gluz (Arch Enemy) y Tatiana Shmailyuk (Jinjer). Gran compendio de voces para una experiencia única.

Metal: Hellsinger

  • Historia7
  • Jugabilidad9
  • Innovación8
  • Gráficos8
  • Música y Sonido10
  • 8.4

    Score

    Metal: Hellsinger no es el primer juego en usar el heavy metal o ser un shooter rítmico; pero todo lo que propone lo hace bien. Las horas que pase fueron totalmente adictivas e incluso se quedaron conmigo cuando lo sacaba y seguía cabeceando al ritmo de la música. Creo que necesito un exorcismo.
User Rating: 0 ( 0Votes )


Critico de Cine y fundador de la revista digital visiondelcine.com. Amante de los videojuegos desde la family en la cuna hasta una PC Gamer en el living. Sigo con esperanzas de ver Half-Life 3. ñ


Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: