The Plane Effect Review: ser pretencioso no sale bien parte mil

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Desarrollado por Innovina y Studio kiku, The Plane Effect es un juego de puzles que nos sumerge en un mundo tan terrenal como distópico. Una aventura isométrica donde debemos ayudar a un oficinista a llegar a su casa, en un camino repleto de obstáculos peligrosos y una presencia maligna cada vez más presente.

The Plane Effect se encuentra disponible para PC, PS4 y PS5, Xbox One y Xbox Series X|S y Nintendo Switch.

Sin camino a casa

The Plane Effect nos pone en los zapatos de un oficinista sin nombre que intenta regresar a su casa luego de un día mundano de trabajo. El hombre en cuestión –quien tampoco cuenta con un rostro o con una historia específica– parece tener una vida de lo más monótona: el contexto nos da a entender que todos los días repite la misma rutina. Un día, al finalizar su jornada laboral, decide hacer lo que cualquier oficinista cansado de todo haría: volver a su casa. Claro está que el camino hacia su hogar no será tarea simple. Decenas de obstáculos (incluidos tentáculos gigantes que buscarán acabar con nuestra vida) se interpondrán en el camino.

Es así que el título nos sumerge en una aventura surrealista repleta de pinceladas lyncheanas. The Plane Effect constantemente nos lleva y trae entre situaciones de lo más mundanas hasta situaciones completamente descabelladas que nos hacen cuestionarnos qué tan real es lo que está atravesando el protagonista. Muchas de ellas parecen ser producto de su imaginación, pero otras muestran un terror tan presente que parece inútil tratar de escapar.

Una a favor te pido, Barba

The Plane Effect es un juego de puzles de lo más básico (o por ahí no tanto). Al comenzar, nos da la posibilidad de elegir entre tres niveles de dificultad: normal, pista visual o guiado. Por obvias razones elegí la dificultad normal (aquella que no nos da pista alguna sobre cómo resolver el puzle que tenemos por delante), y debo decir que fue de las peores decisiones que tomé en mi vida. La resolución de puzles no es para nada intuitiva. No solo suele ser completamente descabellada, sino que también extremadamente arbitraria. Ejemplo: si se me cae algo a la pileta y tengo que utilizar una caña de pescar, no me deja agarrar la caña de pescar sin previamente haber agarrado otro objeto.

A esto se le suma que, existiendo escenarios donde debemos recolectar diversos elementos para resolver múltiples puzles, no contamos con un inventario para ver y analizar los objetos que tenemos en nuestro haber.

Dejando de lado los puzles –que son el corazón del juego–, me encuentro con otro gran problema: el movimiento del personaje. El mismo es innecesariamente lento, sin importar que mantengamos apretado para que corra. Al ser un juego en parte de exploración, esta lentitud resulta de lo más molesta y suma un nuevo granito de arena para que la experiencia sea aún más frustrante.

Pero, aún hay más –como diría nuestro amado Homero Simpson–, la perspectiva isométrica presente en el juego y su cámara fija vuelven completamente tosco el manejo del personaje en las secciones de plataforma. La precisión que se exige no condice con las posibilidades de movimiento y de análisis de entorno que se nos da. Esto nos llevará a, por ejemplo, caernos desde la altura y tener que repetir la subida. En pocas palabras: un castigo más.

El equilibro perfecto entre lo mundano y lo surrealista

No todos son puntos negativos en The Plane Effect. Tanto su apartado grafico como su apartado sonoro tienen puntos para destacar de manera positiva. La combinación de ambos elementos logra sumergirnos en una atmósfera perfectamente acorde a lo que busca el juego a través de su historia.

El estilo gráfico en sí es más bien minimalista, aunque con mínimos detalles que acentúan lo irreal de este mundo. La paleta de colores, en tanto, se vuelca a una tonalidad apagada (con predominante de gris), aunque, por momentos, explota la saturación, lo que ayuda a transmitir no sólo las emociones del personaje, sino también los peligros del entorno que nos rodea. El apartado grafico además está acompañado por una variedad de escenarios que dan una bocanada de aire fresco a la tosca jugabilidad.

El sonido ambiente siempre presente realza por completo la atmosfera del título. Jugarlo con auriculares nos sumerge de lleno en este mundo, haciéndonos sentir que realmente estamos en los zapatos de este oficinista sin rostro. La banda sonora, por su parte, aparece en los momentos justos, evitando ser invasiva y/o reiterativa.

Requisitos del Sistema

MÍNIMO: Requiere un procesador y un sistema operativo de 64 bits – SO: 64 bit Windows 10 / 8 / 7 – Procesador: Intel Core i5-2500K 3.3GHz / AMD FX-8150 3.6GHz or equivalent – Memoria: 4 GB de RAM
Gráficos: GeForce GTX 550 Ti / Radeon HD 6790 2GB VRAM – Almacenamiento: 4 GB de espacio disponible

RECOMENDADO: Requiere un procesador y un sistema operativo de 64 bits – SO: 64 bit Windows 10
Procesador: Processor – Core i5 2.8GHz processor. – Memoria: 8 GB de RAM – Gráficos: GPU – NVIDIA GTX 1080 or equivalent video card with a dedicated memory of 2GB or high VRAM. – Almacenamiento: 4 GB de espacio disponible

The Plane Effect

  • Historia5
  • Jugabilidad2
  • Innovación2
  • Gráficos8
  • Música y Sonido8
  • 5.0

    Score

    Todos los problemas que The Plane Effect presentan en su jugabilidad –desde sus puzles descabellados y arbitrarios, hasta el lento movimiento del personaje principal y la cámara fija que dificultad aún más el manejo– hacen del título una experiencia tortuosa. Ni siquiera la gran labor que hay detrás del apartado gráfico y el aparado sonoro ayudan a que sea más llevadero nuestro paso por este mundo.
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Periodista. Amante del cine y de los videojuegos. Siempre del lado Riquelme de la vida. Podra ver los captulos de Friends en un bucle infinito y no aburrirme nunca.


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