Altair Breaker Análisis: cuando ni el VR alcanza para innovar

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No importa que tan cliché sea un juego de VR, usualmente suele sentirse diferente a cualquier otro título de PC/consolas gracias al plus que le otorga la realidad virtual. Desgraciadamente, no todos corren la misma suerte. El claro ejemplo de ello es Altair Breaker. A continuación, te contamos más a fondo los motivos por los que no funciona.

A lo largo de mi aventura por el mundo de la realidad virtual tuve la suerte de probar títulos de diferentes géneros. Si bien muchos de ellos no eran juegos precisamente originales en su ejecución, la perfomance VR les daba un plus que los hacía sentir únicos, diferentes (sí, como el meme).

Gren Hell, por ejemplo, si lo traspalábamos a PC era un survival más del montón. Sin embargo, la realidad virtual le daba un agregado que hacía que la experiencia se sienta realmente diferente a otros juegos del género.

Durante los últimos días estuve probando Altair Breaker. Por primera vez, un título de VR no me dio la sensación de ser algo distinto, algo único. Por el contrario, sentí que fue un juego al que ya me sumergí decenas de veces en el pasado.

Lucha con espadas y… ¡nada más!

Piensen en un título de acción de lucha. Ahora añadenle una opción multijugador. Listo, ya tienen la base de Altair Breaker. El nuevo título de Thirdverse no logra ir más allá de eso. Las partidas se basan simplemente en equiparnos la espada y el escudo y derrotar a todas las criaturas que se generen en la arena. Las partidas en cuestión las podemos hacer de manera solitaria, en conjunto con gente random de internet o con amigos.

A lo largo de cada combate además podremos recolectar distintos tipos de cristales que luego nos servirán para mejorar nuestro equipamiento y nuestros stats generales. También podremos conseguir distintas armas, que en caso de no quererlas podremos venderlas para conseguir más plata y también comprar mejoras.

En su jugabilidad base el título no tiene nada más que eso –y por eso creo que aburre con facilidad–, aunque en este punto sí destacaría parte de su perfomance VR. Por ejemplo, son múltiples los ataques que podremos realizar con la espada dependiendo del movimiento de mano que hagamos o del botón que mantengamos apretado.

Aunque, la frutilla del postre en este aspecto es la posibilidad de hacer un pequeño vuelo y la posibilidad de escalar paredes. Ambas mecánicas suman bastante a la experiencia, aunque no logran tener el suficiente peso propio como para salvar al juego de su constante repetición.

Una figurita repetida de si mismo

La realidad es que desde el punto de vista gráficos tampoco hay mucho para destacar. Por supuesto que es una experiencia inmersiva –una vez que te colocas los cascos de VR cualquier experiencia, hasta un vídeo de YouTube, lo es–, pero no hay más que eso.

Una vez mencioné que no se puede medir a los títulos de VR con la misma vara que a los de PC/consolas. Pero, en esta ocasión, Altair Breaker ni siquiera logra estar mínimamente a la altura de otros juegos de realidad virtual.

Pese a las diferencias que trataron de implementarse entre los diferentes escenarios, todos se sienten igual. No hay grandes cambios entre ellos. Lo mismo ocurre con los enemigos: parecen todos cortados con la misma tijera.

Pero, el mayor problema no es la poca variedad que encontramos en escenarios y personajes. El mayor problema radica, creo yo, en que parece una versión beta de un videojuego. Parece un título que aún está aprueba, un título al que aún le faltan algunas pinceladas para estar listo.

Shhh, no puedo escuchar nada

En lo que respecta a la banda sonora en general, no hay palabras ni buenas ni malas. La realidad es que la música que acompaña de fondo esta bien, pero sin destacar realmente.

Sin embargo, en lo que a sonidos generales respecta sí hay un grave problema. Las voces de los otros jugadores que se encuentren online –los cuales, por algún motivo no dejan de hablar– tapan constantemente a las voces de los personajes del juego. De esta manera, es imposible oír aquello que estos personajes en cuestión nos están explicando (que para colmo tiene que ver con la jugabilidad y el desarrollo del juego en sí).

Altair Breaker

  • Jugabilidad5
  • Performance VR6
  • Gráficos4
  • Música y Sonido5
  • 5.0

    Score

    Altair Breaker me dejó con un sabor amargo en la boca. Logró ser el primer juego que, en mi experiencia en el mundo de los VR, no se siente en absoluto innovador. Ni siquiera logra destacar realmente por su apartado visual (algo que nunca había dejado de sorprenderme). Un título que peca por caer en lugares comunes y que no arriesga en absoluto para darnos, aunque sea, una migaja de innovación.
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Periodista. Amante del cine y de los videojuegos. Siempre del lado Riquelme de la vida. Podra ver los captulos de Friends en un bucle infinito y no aburrirme nunca.


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